Los atragantamientos suelen darse cuando las vías respiratorias se obstruyen, ya sea por comida u objetos pequeños. Como consecuencia, esto impide el paso del aire hacia los pulmones, provocando asfixia. Por lo tanto, es una urgencia médica que exige acción inmediata. Pero, ¿cómo hacer frente a este contratiempo? Expertos como el médico David Callejo explican la solución siguiendo unas pautas muy claras.
Adiós a los atragantamientos
En un vídeo reciente subido en su cuenta de redes sociales, este especialista aclara que es algo que muchas personas no saben hacer y que supone un riesgo para todos. Para ello, cuenta cómo reaccionar a esta situación en dos pasos.
Según cuenta David Callejo, antes de actuar, hay que saber si la persona tose con fuerza. Si es así, es mejor no tocarla y animarle a toser más. Entonces, si la tos se vuelve débil o ausente, es el momento de actuar.
Para tomar acción, lo primero es llamar al 112 para que sea atendido lo antes posible. Mientras tanto, que alguien vaya haciendo los dos pasos que vienen a continuación y que pueden ayudar a salvar la vida de esa persona en cuestión.
Gestos que salvan vidas
Primero de todo, David Callejo recomienda poner de lado al paciente: “Le vamos a inclinar un poco la cabeza y vamos a poner un brazo delante de él. Después, vamos a dar cinco golpes firmes con el talón de la mano en su espalda”, apunta.
El segundo paso, si no hubiera mejoría, sería realizar la maniobra de Heimlich: “Nos vamos a poner detrás del paciente y vamos a colocar un puño entre su ombligo y el esternón. Vamos a abrazar al paciente con la otra mano y lo que vamos a hacer es una compresión firme hacia adentro y hacia arriba”, puntualiza el experto.
Eso sí, hay un detalle muy importante en el que incide el médico para cuidar la salud: “De nuevo, realizaremos cinco compresiones. Después de cada golpe en la espalda y cada Heimlich, volveremos a evaluar si las maniobras han sido efectivas”.
Una mujer sufre un atragantamiento
Más aspectos a tener en cuenta
Otros aspectos para evitar los atragantamientos guardan relación con prestar atención a cómo hacemos nuestros hábitos del día a día, sobre todo a la hora de comer. La más importante, seguramente, sería la de comer con tranquilidad y sin prisas.
Es decir, masticar los alimentos completamente antes de tragarlos, evitando hablar, reír con fuerza o caminar con comida en la boca. También es muy recomendable alternar los bocados con pequeños tragos de agua para facilitar la digestión.
Asimismo, hay que echar un vistazo a la preparación de los alimentos, de modo que tengamos precaución con aquellos que pueden ser redondos o esféricos. A ser posible, se sugiere cortarlos en rodadas o pequeñas raciones, para evitar que bloqueen la tráquea.
Y, por último, la supervisión, sobre todo en cuanto a los más pequeños, nunca está de más. Los especialistas afirman que los menores de cinco años no deben consumir frutos secos enteros, palomitas ni caramelos duros, teniéndolos fuera de su alcance.