Los integrantes de la Flotilla Global Sumud interceptada por Israel cuando se dirigía a Gaza denunciaron este viernes haber sufrido malos tratos durante las horas que permanecieron retenidos por fuerzas israelíes antes de ser desembarcados en la isla griega de Creta. Los activistas aseguran que fueron golpeados, privados de comida y agua, y sometidos a violencia mientras eran trasladados en un buque militar israelí.
La expedición, formada por cerca de 175 activistas de distintas nacionalidades y que salió de Barcelona el pasado 15 de abril, fue interceptada el jueves en aguas internacionales frente a Grecia cuando trataba de romper el bloqueo sobre Gaza y entregar ayuda humanitaria.
Máxima crueldad
La organización denunció en Instagram que los participantes sobrevivieron a “40 horas de crueldad calculada” a bordo de una embarcación militar israelí. Según el relato difundido por la flotilla, los militares restringieron el acceso a agua y alimentos y recurrieron a la violencia cuando varios integrantes trataron de impedir de forma pacífica la separación de dos activistas del resto del grupo.
Los integrantes afirman que algunos activistas fueron “golpeados, pateados y arrastrados por la cubierta con las manos atadas a la espalda”. También denunciaron fracturas de nariz, fisuras en las costillas y “palizas sangrientas”, además de disparos efectuados “en medio del caos”. La organización acompañó estas acusaciones con vídeos grabados en autobuses en los que varios integrantes aseguran haber sufrido abusos.
Treinta de los activistas fueron trasladados al hospital de Sitia, en Creta, para recibir atención médica. Un doctor del centro confirmó la asistencia sanitaria, aunque otra médica señaló que ninguno presentaba heridas graves y que se trataba de lesiones “menores”.
El resto de los integrantes de la expedición fueron desembarcados desde un buque israelí en la zona de Atherinolakos, al este de Creta, y posteriormente trasladados en autobús hasta el aeropuerto de Heraklion para iniciar los trámites de regreso a sus países de origen.
Dos activistas retenidos
Sin embargo, dos miembros de la flotilla continúan retenidos por Israel. Se trata del español de origen palestino Saif Abukeshek y del activista brasileño Thiago Ávila, separados del resto del grupo y trasladados a territorio israelí para ser interrogados.
El Ministerio de Exteriores israelí sostiene que Abukeshek es sospechoso de “pertenecer a una organización terrorista”, mientras que Ávila está acusado de realizar “actividades ilegales”. Según medios israelíes, las autoridades quieren investigar una supuesta colaboración del activista hispano-palestino con Hamas mediante transferencias financieras.
Los abogados de la flotilla presentaron este viernes una petición urgente ante el Ejército israelí para conocer el paradero exacto de ambos activistas y reclamar información sobre las condiciones de su detención.
En la carta remitida al asesor jurídico de la Marina israelí, los abogados exigieron aclaraciones sobre “el fundamento legal de su traslado a la jurisdicción israelí”. En ella se denuncia además que no se había recibido información precisa sobre dónde se encuentran Abukeshek y Ávila ni sobre cuándo podrán contactar con representación legal.