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El Ayuntamiento de Abanto Zierbena destinará 300.000 euros a renovar por completo el césped y la iluminación del campo de fútbol municipal El Mortuero, en Las Carreras. La actuación cubrirá los 6.901 metros cuadrados de la instalación, el terreno de juego mide 100 por 64 metros, y a eso se suman las bandas de seguridad de metro y medio, y se ejecutará en un plazo de seis semanas. “El Mortuero es una instalación municipal y como tal la tratamos: cuando asumimos su gestión adquirimos un compromiso con quienes la utilizan cada día, y esta inversión es la respuesta», señalaba esta semana el alcalde de Abanto Zierbena, Iñaki Urrutia del Cura. “El césped había cumplido su ciclo y no podíamos esperar más. Hemos tramitado el expediente en pleno agosto precisamente para no perder ni una semana, y quienes jueguen en El Mortuero lo van a hacer sobre una superficie homologada y con una iluminación mucho más eficiente”, añadía el primer edil.
La renovación llega después de que personal técnico municipal confirmara que el césped actual ha llegado al final de su vida. El sol y el roce continuo de las botas lo han desgastado hasta el punto de que ya no amortigua bien las caídas, ni agarra como debería, ni deja que el balón ruede de forma regular. El informe municipal advierte de que ese desgaste puede repercutir en lesiones para quienes juegan allí.
Examen de calidad
El grueso de la inversión, 145.266 euros, se destina al césped propiamente dicho: una superficie con el sello de calidad de la FIFA, con más de 138.000 hebras por cada metro cuadrado, y con las líneas de fútbol-11 pintadas en blanco y las de fútbol-7 en amarillo, para que ambas modalidades puedan convivir en el mismo campo.
Fuentes municipal aseguran que antes de instalarlo habrá que preparar el terreno, y a eso se destinarán otros 21.651 euros. Para ello se hará un levantamiento topográfico tomando medidas cada cinco metros y, además, una prueba con agua para localizar los charcos y las zonas donde se estanca, de modo que la base quede nivelada antes de colocar nada encima. También se limpiarán a presión las canaletas de desagüe del perímetro.
Certificación
La obra no se dará por terminada sin superar una comprobación. Un laboratorio independiente tendrá que certificar, sobre el campo ya instalado, que la superficie y la luz cumplen lo exigido; si no cumple, la empresa deberá subsanarlo a su costa antes de que el Ayuntamiento dé la obra por recibida. En ese mismo capítulo se revisará y limpiará todo el sistema de riego, desde el depósito enterrado hasta los aspersores. El estudio de residuos de la obra estima en 176,95 toneladas el material generado, cuya gestión se realizará a través de gestores autorizados.