Este domingo se celebra una de las principales pruebas del calendario deportivo que transcurre por la comarca del Bidasoa: La Donibane Lohizune – Hondarribia. Organizada por Hondarribia Kirol Elkartea y los donibandarras Ur Yoko, en la mañana de este martes se ha presentado la 27ª edición de esta prueba de relevancia en el calendario. Primero, por ese espíritu transfronterizo, de tanto valor en este entorno. Segundo, por la propia belleza del recorrido. Y tercero, porque a muchos y muchas les sirve como preparación para la próxima Behobia – San Sebastián.
De Iparralde, a Hegoalde
El trazado de la prueba, será el habitual. La carrera comenzará a las 10.00 horas en la plaza Ferdinand Foch de Donibane Lohizune. Los corredores saldrán dirección Ziburu, llegarán a Sokoa, recorrerán la siempre complicada Corniche debido a sus constantes desniveles, dejarán al costado la playa de Hendaia y llegarán al Puerto Deportivo hasta, por la avenida de Txingudi, entrar en Irun por el Puente de Santiago.
Ya en Hegoalde, se subirá la avenida Iparralde hasta el paseo Colón, y de ahí se accederá a Mendelu tras bajar la calle Hondarribia. Dejando a un lado el Aeropuerto, se llegará hasta Alameda para subir la empinada calle Mayor, en el último gran esfuerzo de esta media maratón.
3.700 participantes
Desde su primera edición en 1998, esta prueba no ha dejado de crecer. Por el momento, el límite se ha quedado en los 3.700 dorsales que se agotaron en mayo, y que, al menos de momento, no se plantean ampliar. “Hemos recibido muchas peticiones, y sabemos que con esta decisión mucha gente se queda sin carrera”, ha indicado Jon Zubiaur, de HKT. Sin embargo, es una forma de organizar la carrera “de una manera controlada, y asegurar la calidad y la seguridad es nuestra prioridad”.
No obstante, sí ha reconocido que “había planes para que la prueba creciera, sobre todo “para impulsar la participación femenina”, aunque “de momento lo vamos a dejar así”. La concejala de Deportes, Lupe Queiruga, ha apuntado a este respecto que un número más elevado de participantes podría suponer “que la prueba pierda calidad y cercanía”.
Cabe destacar que, y a pesar de estas intenciones, la participación femenina en esta carrera es alta, “con más de un 40% de mujeres”, ha dicho Zubiaur, aunque “nuestro objetivo es que sea del 50%”. No obstante, ha destacado que es una muy buena cifra “en comparación con otras medias maratones”.
Fines solidarios
Como es habitual, la carrera mantiene su aspecto solidario, al donar un euro de cada dorsal a asociaciones benéficas. Este año, la mitad de esa cifra será para el Banco de Alimentos, y la otra para Mindara, que impulsa la actividad física inclusiva y el deporte adaptado a personas con diversidad funcional.
Por otro lado, el propio Zubiaur ha destacado la importancia de todas las personas voluntarias que colaboran en la organización de esta carrera, sin ánimo de lucro. “Este año estaremos más de 200”, ha indicado, “que se levantan muy temprano y sin los que no podríamos llevar a cabo esta carrera”.
Esta prueba, además, supone un impulso económico para Hondarribia tras el periodo veraniego. A este respecto, Lupe Queiruga ha señalado que este tipo de eventos fuera del periodo estival “ayudan a mover la economía y a recibir turistas”, pero que se ha de hacer “de forma sostenible”, de manera que, en caso de que ocurra en un futuro, “el crecimiento de la prueba se haga de manera responsable, pensada y con los recursos de los que disponemos”.