Tras las Navidades, muchas personas arrastran una sensación de pesadez, hinchazón o digestiones lentas. No es casual: se han encadenado comidas abundantes, más grasas de lo habitual y horarios irregulares. Frente a las llamadas “dietas detox”, los expertos coinciden en que el cuerpo no necesita milagros, sino alimentos concretos que faciliten el tránsito intestinal, reduzcan la inflamación y ayuden al estómago a recuperar su ritmo normal.
La alcachofa
La alcachofa es uno de los alimentos más eficaces tras los excesos. Estimula la producción de bilis, lo que ayuda a digerir las grasas, y tiene un alto contenido en fibra, que favorece el tránsito intestinal. Consumida cocida o en crema, suele aliviar la sensación de estómago cargado y contribuir a reducir la hinchazón abdominal.
Dos alcachofas fritas al estilo judío de Roma.
Piña y papaya
Entre las frutas, la piña y la papaya destacan por su contenido en enzimas digestivas. Estas sustancias ayudan a descomponer las proteínas, algo especialmente útil después de comidas ricas en carnes y pescados. Además, aportan agua y una sensación refrescante que suele resultar agradable tras días de platos contundentes.
Yogur y kéfir
El abuso de grasas, alcohol y azúcar puede alterar la microbiota intestinal. Aquí entran en juego los alimentos fermentados como el yogur natural y el kéfir, ricos en probióticos. Su consumo ayuda a equilibrar la flora, mejora la digestión y reduce gases y distensión abdominal, dos de los síntomas más comunes tras las fiestas.
Avena
La avena es uno de los cereales mejor tolerados cuando el estómago está sensible. Aporta fibra soluble, que regula el tránsito intestinal sin resultar agresiva, y genera una sensación de saciedad sin pesadez. En forma de copos cocidos o gachas, es una opción muy eficaz para empezar el día tras los excesos navideños.
Manzana y pera
La manzana y la pera, especialmente si son cocidas o asadas, ayudan a regular el intestino gracias a su contenido en pectina, una fibra soluble que actúa como regulador natural. Son frutas suaves, fáciles de digerir y muy recomendables cuando hay sensación de inflamación o digestiones lentas.
Jengibre y manzanilla, alivio inmediato
Aunque no sean alimentos sólidos, el jengibre y la manzanilla tienen un efecto directo sobre el estómago. El jengibre ayuda a reducir náuseas y acelera el vaciado gástrico, mientras que la manzanilla calma la mucosa digestiva y reduce gases. Tomarlos en infusión después de comer puede marcar una diferencia notable.
Jengibre
Calabacín y verduras suaves
Verduras como el calabacín, la zanahoria o la calabaza, cocinadas al vapor o en puré, aportan agua y fibra sin sobrecargar el estómago. Más que “limpiar” el estómago, la clave tras las Navidades es volver a alimentos simples, ricos en fibra, agua y nutrientes, y reducir durante unos días las grasas y el alcohol. Incorporar estos productos de forma habitual ayuda al cuerpo a recuperar su equilibrio sin grandes esfuerzos y con resultados reales en pocos días.