Actualizado hace 48 minutos
Vitoria-Gasteiz se prepara para vivir una de las transformaciones más significativas en su programa festivo de los últimos años. Tras meses de intensas negociaciones y un análisis técnico pormenorizado, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, la Comisión y la Federación de Blusas y Neskas han sellado un acuerdo definitivo para modificar los tradicionales paseíllos de las fiestas de La Blanca. El cambio supone el adiós definitivo al concepto de "ida y vuelta" a la plaza de toros, dando paso a una única kalejira centralizada que busca revitalizar el ambiente en las calles y mejorar la logística de la ciudad.
La decisión, presentada por la concejala de Cultura y Educación, Sonia Díaz de Corcuera, no es fruto del azar, sino de un proceso de mediación iniciado en 2024 que ha contado con la participación activa de la Policía Local y los colectivos festivos. El objetivo es adaptar la tradición a la realidad actual de una ciudad que ya no celebra festejos taurinos y que requiere de medidas de seguridad más robustas para grandes eventos.
El fin de un modelo que "había perdido sentido"
Durante décadas, el paseíllo de blusas y neskas ha marcado el ritmo de la tarde gasteiztarra con su trayecto hacia la plaza de toros y su posterior regreso. Sin embargo, la ausencia de corridas de toros en la capital alavesa desde hace años había dejado este desfile en una suerte de vacío conceptual. Según ha explicado la edil de Cultura, el formato de ida y vuelta "había perdido sentido" al no existir ya ese destino final que justificaba el desplazamiento masivo.
Además del factor simbólico, existían razones de peso relacionadas con la gestión de las emergencias y la seguridad ciudadana. El antiguo recorrido presentaba puntos críticos con escasa afluencia de público y tramos que dificultaban la intervención de los servicios de seguridad en caso de necesidad. Con el nuevo acuerdo, se pretende garantizar que la tradición y el disfrute continúen en un entorno mucho más controlado y dinámico para el espectador.
Un recorrido estratégico por el corazón de la ciudad
La gran novedad de este acuerdo es el diseño de un itinerario que concentrará toda la fuerza de la fiesta en el eje central de Vitoria-Gasteiz. La nueva kalejira tendrá su punto de partida en el cruce de la calle Fueros con Olaguibel. Desde allí, las cuadrillas iniciarán un desfile que las llevará por puntos neurálgicos de la ciudad, recorriendo Ortiz de Zárate, la calle Florida y la emblemática calle Dato, para desembocar finalmente en la calle Postas.
Uno de los aspectos logísticos más relevantes del pacto afecta a los vehículos y furgonetas que acompañan a las cuadrillas. Para evitar el colapso de las zonas peatonales más sensibles y agilizar el flujo de personas, se ha establecido que los vehículos abandonarán la ruta principal al llegar a la calle Dato, desviándose obligatoriamente por la calle General Álava. Mientras tanto, los integrantes de las cuadrillas -blusas y neskas- continuarán el desfile a pie hasta concluir en Postas, permitiendo un contacto más cercano con la ciudadanía en el tramo final.
Horarios diferenciados para una kalejira compartida
A pesar de que el recorrido será el mismo para todos los colectivos, el acuerdo mantiene la independencia organizativa de las dos grandes asociaciones de cuadrillas de la ciudad. La Comisión de Blusas y Neskas será la encargada de abrir la jornada festiva, iniciando su salida a las 17:00 horas. Por su parte, la Federación de Blusas y Neskas tomará el relevo más tarde, con su salida programada para las 19:30 horas.
Este escalonamiento horario permite una gestión del tráfico más fluida y asegura que la animación musical y el colorido de los trajes tradicionales se mantengan de forma constante durante gran parte de la tarde en el centro de Vitoria.
De Aguirrelanda al acuerdo definitivo
El proceso para alcanzar este pacto ha sido largo y ha requerido de un debate constructivo entre todas las partes implicadas. El punto de partida formal se sitúa en una reunión clave celebrada el 28 de enero en la comisaría de Aguirrelanda, donde la Policía Local puso sobre la mesa las necesidades técnicas de seguridad y tráfico.
Tras ese primer encuentro, se abrió un periodo de reflexión en el que los blusas y neskas pudieron presentar sus propias propuestas y alternativas. Finalmente, el 26 de marzo se alcanzó el consenso sobre el trazado actual, dedicándose los meses posteriores a pulir detalles técnicos y horarios hasta llegar al acuerdo completo y definitivo que ahora se ha hecho público.