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Vitoria-Gasteiz impulsará la conversión de mil lonjas en viviendas con precios topados para frenar la escasez de vivienda

La alcaldesa Maider Etxebarria anuncia una nueva ordenanza para transformar locales en plantas bajas y un convenio para construir 1.200 pisos públicos en los barrios periféricos
Vista de un local en alquiler en Vitoria_Gasteiz. DNA

El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz encara el tramo final de la legislatura con una apuesta decidida por el acceso a la vivienda, uno de los problemas que más preocupa a la ciudadanía y que ha llevado a la capital alavesa a ser declarada zona tensionada. Durante el último pleno de política municipal, la alcaldesa Maider Etxebarria ha desgranado los detalles de una ambiciosa estrategia que permitirá la transformación de hasta mil locales comerciales vacíos en domicilios habituales, siempre bajo un estricto control de precios y condiciones para evitar cualquier atisbo de especulación en el mercado inmobiliario.

Viviendas en planta baja: precios de VPO y uso permanente

La medida estrella presentada por el Gobierno municipal de PSE y PNV consiste en una nueva ordenanza que se aprobará este mismo mes en la Junta de Gobierno Local. Esta normativa regulará cómo y dónde se podrán habilitar estas viviendas a pie de calle, con el objetivo de dar vida a locales que actualmente carecen de actividad comercial y sufren el abandono.

Para garantizar que estos nuevos activos inmobiliarios cumplan una función social, el Ayuntamiento ha establecido requisitos muy definidos. Estas viviendas tendrán un régimen de protección permanente, lo que significa que en futuras transmisiones su precio seguirá limitado y la administración conservará el derecho de tanteo y retracto. Además, los beneficiarios deberán estar inscritos en Etxebide y el inmueble tendrá que ser obligatoriamente el domicilio habitual y permanente del titular.

En cuanto al coste, los precios se ajustarán a los de la Vivienda de Protección Oficial (VPO) de régimen general. Según los datos facilitados por la alcaldía, un piso de 45 metros útiles tendrá un precio máximo de 109.000 euros, mientras que las unidades más grandes, de unos 90 metros cuadrados, no podrán superar los 198.806 euros. Asimismo, se contempla la posibilidad de un uso mixto como vivienda-taller, facilitando así el desarrollo de actividades económicas en el propio hogar.

Zonas excluidas para proteger el comercio y el patrimonio

No todos los rincones de la ciudad podrán acoger este tipo de reconversiones. La ordenanza excluye de forma explícita el Casco Medieval y el Ensanche, así como las principales arterias comerciales de Vitoria. Tampoco se permitirá este cambio de uso en zonas aún sin consolidar de barrios como Salburua y Zabalgana, ni en buena parte de Arriaga.

Para que un local pueda optar a ser convertido en vivienda, deberá haber transcurrido un mínimo de siete años desde la obtención de su licencia de primera ocupación. Con esta medida, el consistorio busca un equilibrio entre la necesidad de vivienda y la preservación del tejido comercial donde este todavía es viable y necesario.

Expansión en la periferia: 1.200 nuevos hogares

Más allá de la recuperación de locales, Etxebarria ha anunciado un nuevo convenio con el Gobierno Vasco que supondrá la construcción de 1.200 nuevas viviendas y alojamientos dotacionales. Este plan se centrará especialmente en Zabalgana, donde se proyectan 797 viviendas y 80 alojamientos; Lakua-Ibaiondo, con 170 alojamientos; Salburua, con 133 pisos; y Abetxuko, con otras 20 unidades.

Una de las grandes novedades de este plan es la creación de alojamientos dotacionales en régimen de alquiler temporal, una fórmula diseñada específicamente para facilitar la emancipación de los jóvenes. Según el balance municipal, en lo que va de mandato ya se han concedido licencias para un total de 3.074 viviendas, de las cuales casi la mitad (1.393) cuentan con algún tipo de protección pública.

Hacia una ciudad más segura, cívica y verde

El discurso de la alcaldesa no se ha limitado al urbanismo. En materia de seguridad, ha insistido en la necesidad de contar con más policías en la calle y ha urgido a la oposición a apoyar la creación del cuerpo de agentes de movilidad. En este contexto, Etxebarria ha hecho un llamamiento a evitar los estigmas que vinculan delincuencia con inmigración, defendiendo que la diversidad aporta valor a la ciudad.

Para mejorar la convivencia, se tramitará una nueva ordenanza cívica más estricta contra el vandalismo, las pintadas y el abandono de residuos. Esta normativa se complementará con otra centrada en la protección de animales, que incluirá la obligatoriedad de diluir los orines de los perros con agua y endurecerá las sanciones por abandono o maltrato, pudiendo alcanzar los 100.000 euros en los casos más graves.

Finalmente, la estrategia medioambiental de Vitoria apostará por combatir el cambio climático mediante la creación de corredores urbanos con sombras que conecten el Anillo Verde con el centro de la ciudad. Incluso para problemas persistentes como la proliferación de palomas, se ha anunciado una solución natural: la introducción gradual del halcón peregrino para ahuyentar a estas aves de forma efectiva.

03/07/2026