El proceso de transformación de Le Bigott, firma familiar vizcaína con casi 40 años de trayectoria en el sector de la gastronomía y el regalo corporativo, se ha convertido en un ejemplo de éxito gracias a su participación en la iniciativa empresarial Ekinbarri. Su copropietaria y directora comercial, Virginia Pons, ha explicado en Las mañanas de Onda Vasca que la organización sentía la necesidad de dar un paso adelante para acompañar su crecimiento económico con una estructura interna más profesionalizada. El principal reto residía en superar la distancia organizativa y física entre sus dos centros de trabajo: el showroom ubicado en la Gran Vía de Bilbao, dedicado a la comunicación y las ventas, y el almacén de Galdakao, centrado en la administración, las compras y la producción.
La implementación del itinerario "Ekinbarri Start" permitió a la empresa realizar un diagnóstico inicial sobre la situación profesional y personal de la plantilla, para posteriormente desarrollar talleres conjuntos, reuniones globales y programas de capacitación en liderazgo. Esta metodología práctica ayudó a resolver la falta de alineación entre los departamentos dirigidos por los hermanos Pons, quienes gestionaban sus áreas de manera completamente autónoma. Al reestructurar la comunicación interna, el equipo de Le Bigott logró mayor transparencia y entendimiento de las repercusiones mutuas entre las decisiones comerciales de la capital y el trabajo de elaboración y logística en el almacén, sentando las bases para abordar retos futuros como la desestacionalización del negocio fuera de la campaña navideña.
Para la directora comercial, este cambio cultural ha sido clave, ya que considera que "las personas que formamos parte de las organizaciones somos lo más importante" en un entorno empresarial. Al recordar la situación previa al proyecto, Pons admite que "funcionábamos como casi dos empresas diferentes" debido al distanciamiento operativo entre la administración y el área de ventas. Asimismo, destaca la urgencia de adaptarse a los nuevos tiempos, subrayando que "la forma en la que se hacían las cosas hace 40 años no tiene nada que ver como se hacen ahora", lo que motivó a la firma a buscar un acompañamiento sostenible en el tiempo, optando por Ekinbarri, que hace de ese acompañamiento un proceso totalmente práctico y orgánico frente a la consultoría tradicional.