El comisario jubilado José Manuel Villarejo y otros miembros de la llamada 'policía patriótica' se han desmarcado este martes de cualquier maniobra de guerra sucia contra los Pujol orquestada por el Gobierno de Mariano Rajoy, desde las supuestas coacciones a la banca andorrana hasta la filtración de sus cuentas.
Villarejo, el ex número dos de la Policía Nacional (DAO) Eugenio Pino -condenado por el 'pendrive' con información robada a los Pujol- y otros miembros de la 'policía patriótica' declaran este martes como testigos en el juicio contra el expresidente catalán y su familia a propuesta de la defensa, que pretende forzar la nulidad de la causa alegando que está contaminada por la guerra sucia de la Operación Catalunya contra el 'procés'.
En un interrogatorio tenso y plagado de evasivas, los testigos, entre ellos el exjefe de Asuntos Internos de la Policía Nacional Marcelino Martín Blas, han coincidido en negar que participaran en una operación coordinada contra los Pujol y, en cualquier caso, han desvinculado al Gobierno de Mariano Rajoy de sus indagaciones, de las que afirman que no les informaron.
De hecho, Villarejo ha evitado ratificar su declaración del pasado mes de noviembre ante la Justicia andorrana, en la que implicó al Gobierno de Rajoy en la conocida como Operación Catalunya para frenar el 'procés' y en supuestas presiones a la Banca Privada d'Andorra (BPA) para que facilitaran información de los Pujol y otros políticos independentistas.