Última semana de trabajo en Lezama. Para Ernesto Valverde e Iñigo Lekue, los últimos coletazos como rojiblancos. Renovado Yeray Álvarez, queda por ver la suerte que va a correr Yuri Berchiche, y puede que para unos cuantos con contrato en vigor, también sean los últimos días, a no ser que opine Edin Terzic lo contrario en su inminente aterrizaje en Bilbao.
Uno de ellos es Mikel Vesga, una década ya en el vestuario rojiblanco, del 16 al 26. Con un par de cesiones, en Gijón y, más tarde, Leganés. Tuvo que hacer méritos fuera para regresar al hogar y participar en hasta 274 partidos oficiales. "Contento por la oportunidad de vivir cosas fuera, pude tener la suerte de jugar en ambos sitios". Es la primera reflexión de la amplia entrevista que el centrocampista ha mantenido con José Manuel Monje desde Lezama en 'La Movida Deportiva' de ONDA VASCA.
La charla ha discurrido con ese tono afable, fácil de llevar, cordial y tranquilo con el que se le conoce dentro y fuera de los campos. Un carácter alterado en La Cartuja sevillana aquel histórico y exitoso 6 de abril de 2024. Le tocó ser decisivo protagonista durante aquella final ganada al Mallorca: "Estaba como todos, temblando en el banquillo, atacado de los nervios. Salí en el descanso, y luego va fluyendo. Hizo mucho que llegara rápido el gol de Oihan. Fue un momento muy tenso, llegan los penaltis y me alegro de haberlo tirado, resbalado… tenía que ser así y fue un chute de adrenalina terrible".
Ese, el de alzar el título copero, y la posterior celebración en la gabarra. es el momento cumbre en la carrera de Mikel. Diez temporadas que también han dejado momentos complicados, como el presente, u otros: "Recuerdo el año de Cuco. Sufrimos, y al partido del Levante fuera, que era en diciembre, pero había que ganarlo sí o sí, la eliminación con el Formentera…". Meses de plomo, sin duda.
"No me ha quedado otra que aceptar mi rol"
El paso del tiempo ha dejado claro, y más ahora a sus 33 años, que el papel que ha venido últimamente desempeñando ha venido a ser poco más que residual, con la irrupción de los Ruiz de Galarreta, Prados, Jauregizar, Rego… Un rol que ha sabido asumir sin paños calientes: "A nadie le gusta estar al margen, estar en el banquillo y para la segundas partes, pero no me ha quedado otra que aceptarlo. Intentar que los chavales que vienen por detrás vean, en el día a día, que también se pueden aportar cosas. Y cuando salgo, intento aportar lo que sé", expresa Vesga.
Regresando al mal año, vivido después de cuatro competiciones jugadas, presencia en la Champions, la semifinal copera, una Supercopa sonrojante y una Liga que no ha dejado respirar hasta el final, el jugador se ha referido a las duras críticas recibidas, sentenciando que "el fútbol es muy resultadista. Me duele el otro día que canten el 'sin vividores'. Entiendo que haya frustración, los pitos y el enfado de la gente, pero me molesta porque es un equipo supercomprometido. Todos sentimos el Athletic como nuestro, con el compromiso que hay aquí. Por dentro lo hemos sufrido. Las expectativas eran muy altas, nosotros también las teníamos. Nos toca recapacitar y corregir".
"Me gustaría demostrar que tengo ganas de jugar, me encuentro bien"
En todo caso, no todo han sido palos, también señales de ánimo: "Cuando voy por la calle, el 90 por ciento de todos los mensajes son superpositivos". Y sobre Valverde, para el gasteiztarra "no sólo el que me hizo debutar. Es un entrenador superespecial y con él hemos vivido la mejor época del Athletic de estos últimos años". Y en estos últimos tiempos de zozobra padecidos, "han habido muchas charlas. El míster ha sufrido mucho y los capitanes han estado al pie del cañón".
Sustituto del Txingurri es, a partir de unos pocos días, cuando la temporada ya eche el telón tras la visita sabatina al Bernabéu, Edin Terzic, ante el que Vesga se muestra, como el resto del plantel, expectante ante lo que vayan a ser sus decisiones con semejante overbooking en el plantel -cerca de 35 efectivos-. Con contrato hasta junio de 2027, es consciente de cuanto puede ocurrirle en un sentido y también en el otro: "Lo he pensado mucho. Este año y el anterior estoy participando poco. No sé lo que quiere el club de mí, no he hablado nada. Vendré preparado para estar aquí pero no voy a estar por estar, no me importaría echarme a un lado. Mi intención es venir a tope en pretemporada. Me gusta el Athletic y ayudar en lo que pueda, y me gustaría demostrar que tengo ganas de jugar. Me encuentro bien y veremos lo que decide el míster".