Unas 300 mujeres migrantes han sido trasladadas al nuevo dispositivo provisional de acogida habilitado por el Gobierno español en la zona de Caballería, en Ceuta. Su reubicación ha permitido cerrar el campamento improvisado por la Asociación de Vecinos de Sidi Embarek para atender a mujeres y menores en situación de vulnerabilidad tras las entradas masivas del 30 y 31 de julio.
El recurso vecinal comenzó a funcionar el 6 de agosto y acogió a entre 800 y 900 mujeres, según ha informado la asociación en una carta. Aproximadamente el 60% regresó voluntariamente a Marruecos, mientras que las demás fueron trasladadas a otros dispositivos conforme se habilitaban plazas.
La entidad considera que el traslado de las últimas mujeres a Caballería supone "un paso importante para cerrar esta etapa". El campamento se instaló inicialmente en el entorno de Sidi Embarek y después pasó a una carpa cedida por la ONG Luna Blanca, donde permaneció durante las últimas semanas.
Dos meses de apoyo vecinal
Con motivo del cierre, la asociación ha agradecido la colaboración recibida durante estos dos meses, especialmente la de los vecinos, que aportaron agua, hielo, alimentos, ropa, productos de higiene y mantas. "Sin la solidaridad de la ciudadanía, sinceramente, no habríamos podido aguantar", ha señalado la entidad.
También ha reconocido el apoyo de Cruz Roja, Mujeres en Zonas de Conflicto, Médicos del Mundo, Save the Children, Asociación ELIN, ACCEM, Mujeres Anónimas y Asociación El Amal. Ha dedicado una mención especial a Luna Blanca y a Halima y Mustafa por la cesión de sus instalaciones y su colaboración.
La asociación ha destacado asimismo la implicación de profesionales y responsables de distintas entidades, de la Consejería de Servicios Sociales y del centro de San Antonio, que permitió a mujeres y niñas utilizar sus instalaciones para ducharse.
Rechazo a una emergencia permanente
"La mejor respuesta ante una situación como esta son los valores humanos", ha defendido la asociación, que ha destacado la colaboración entre personas de distintas culturas, entidades y barrios de la ciudad.
La entidad ha expresado su deseo de que la situación pueda "superarse definitivamente" y Ceuta recupere la normalidad. "No queremos acostumbrarnos a vivir en una situación permanente de emergencia", ha afirmado.