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Unai Egiluz ha comenzado hoy una nueva fase dentro de su largo proceso de recuperación. En rueda de prensa, el central de Durango ha confirmado que comenzará a realizar progresivamente ejercicios con el grupo para ir cogiendo la forma de cara al final de la liga, cuando se espera que pueda estar disponible para Ernesto Valverde y ocupar el puesto de central.
Proceso
El central rojiblanco se rompió el ligamento cruzado anterior en un partido amistoso ante el Racing de Santander en el mes de julio. Tras casi 7 meses de travesía "contento, ha sido un proceso largo, estoy contento por como he trabajado, estoy en condiciones de volver al grupo". Egiluz no ha ocultado que el inicio fue un choque de realidad y el peor momento de estos últimos 6 meses.
"Lo he llevado bastante equilibrado, pero al principio tuve rabia", confesaba el central, recordando que la lesión llegó justo cuando cumplía su sueño de formar parte de la primera plantilla tras su gran año en Miranda. "Nos hemos apoyado Prados y yo mucho; sentir el calor de los compañeros ayuda a llevarlo mejor", ha reconocido el central confesando que el tener a un compañero en su misma situación le ha aliviado sobre todo "en el gimnasio".
Sin miedo a la "oposición real"
A pesar de la gravedad de la rotura de cruzado, el defensa ha sido tajante sobre su posible "miedo" a balones divididos o jugadas comprometidas advirtiendo que "no" ha sentido "miedo"." Hoy me veré con oposición real; hasta ahora solo he trabajado con picas y muñecos, pero me veo bien", ha confesado Egiluz. Con el regreso de Yeray y la presencia de Laporte sumados a Vivian y Paredes, la competencia es algo que a Egiluz no le asusta, sino que le motiva. "El que no quiera competencia, el Athletic no es para él; el que no la quiera va a estar jodido", ha sentenciado el 13 rojiblanco.
La lesión se remonta al partido ante el Racing de Santander en La Maruca cuando, en el trofeo Nando Yosu, el central realiza un mal apoyo por culpa del terreno de juego. "En un apoyo que hago se me va el pie y noto un fuerte dolor en la rodilla. Yo quería probar y me dijeron los doctores que no hacía falta pero yo insistí por esas ganas. Cuando volví al campo me di cuenta que tenía dolor, pero no me imaginaba que fuera tan grave, con la adrenalina y las ganas no sientes tanto dolor".