Una niña de tan solo seis años demostró su madurez y valentía el pasado domingo al alertar al servicio de emergencias 112 sobre un episodio de violencia que se estaba produciendo en un piso contiguo de su vecindario en Tafalla. Su llamada, realizada con notable aplomo, posibilitó que la Policía Foral acudiera de inmediato al lugar y procediera a la detención de dos personas -una de ellas menor de edad- por presuntos delitos de violencia de género y malos tratos en el ámbito familiar. La pequeña actuó al percatarse de fuertes gritos, golpes contra el mobiliario y fractura de cristales, facilitando los datos precisos requeridos para coordinar la intervención policial.
Una llamada calmada e impropia de su edad
Durante la comunicación entablada con la central de SOS Navarra, la menor mantuvo una gran entereza, explicando con claridad el ambiente que percibía en el piso cercano. Con nitidez describió que en la vivienda vecina escuchaba voces muy elevadas, impactos en los muebles y rotura de cristales. La templanza con la que transmitió la urgencia del caso fue la clave para que el Centro de Mando y Control del 112 movilizara sin demora a los efectivos de seguridad.
Hasta el domicilio indicado se desplaza con presteza una patrulla de Seguridad Ciudadana de la comisaría de Tafalla, con el apoyo de agentes de Seguridad Vial de la comisaría de Tudela.
Dos personas arrestadas, una de ellas menor
Al personarse en el inmueble y verificar la veracidad de los hechos relatados por la niña, los agentes arrestaron a dos presuntos agresores, uno de los cuales es menor de edad. A ambos se les atribuyen presuntos delitos de violencia de género y maltrato en el ámbito intrafamiliar.
Las oportunas diligencias e instrucción del atestado han sido asumidas por el equipo de Policía Judicial de la comisaría de Tudela, que ya ha remitido las actuaciones al juzgado correspondiente.
Saber marcar el 112 salva vidas desde la infancia
Desde la Policía Foral de Navarra han ensalzado públicamente la valentía, madurez y capacidad de reacción demostradas por la menor, cuya intervención evitó males mayores y puso a salvo a las víctimas. A raíz de esta actuación, las autoridades forales han reiterado la necesidad de que familias, centros educativos y la sociedad en general enseñen a los niños y niñas desde edades tempranas a reconocer escenarios de peligro y a utilizar el teléfono 112.
El cuerpo policial insiste en que los menores no solo presencian o sufren situaciones de riesgo, sino que, como ha quedado acreditado en este suceso, pueden desempeñar un rol protector determinante cuando saben cómo pedir ayuda de manera calmada.