Hoy en día hay competiciones para todos los gustos, desde una carrera ladera abajo persiguiendo un queso rodante al concurso de brazo de gitano más kilométrico. Cualquier excusa sirve para montar un concurso, como el que se celebró el pasado domingo, 26 de abril, en la localidad costera belga de De Panne. Que la localidad sea costera tiene su importancia, porque la competición que allí tuvo lugar fue el Campeonato Europeo de imitación de graznidos de gaviota. Y ojo, que no es una iniciativa extraña que aparece una vez y se olvida para siempre, sino que ya ha cumplido su sexta edición y parece plenamente consolidada.
Una viguesa, segunda
Cualquiera podría pensar que a un evento como este se presentan cuatro frikis, pero no. Participaron más de 70 personas llegadas de quince países distintos, entre ellos España. Y una gallega, de Vigo (otra localidad costera), se alzó con el segundo puesto. Se llama Olga Méndez y tiene una cuenta de Instagram (@momopericoyyo) en la que aparece constantemente disfrazada de gaviota, adoptando un personaje cómico llamado Vane.
Como se puede imaginar por el nombre del concurso, lo que se valoraba era la capacidad de imitar a estas aves costeras. No sólo el sonido de su graznido, sino que también se tenía muy en cuenta la imitación de sus movimientos, la actitud y la puesta de escena. Porque para replicar a una gaviota había que hacer una performance completa, no únicamente un sonido.
Y Méndez lo hizo muy bien, con su disfraz de gaviota. Tanto que terminó segunda, medalla de plata, con 88 puntos sobre 100, sólo por detrás de la noruega Carine Gronholz, vencedora con 90 puntos, y por delante de Tom Dupont, que sumó 87.
Celebración y dedicatoria
La viguesa quiso compartir el momento de celebración en su cuenta de Instagram. “Bueno, medalla de plata pa casa! No sabéis la calidad de imitadores que había, aún me pregunto en qué momento me llevé la plata, creo que fue la actitud y la mirada de malota! ¡Viva Vigo! ¡Viva Vane!”, escribe, y en el vídeo se ve cómo no se cansa de repetir el nombre de su ciudad y cómo cantan el mítico We are the Champions, de Queen, pero convertido en We are the seagulls (Somos las gaviotas).
Además de agradecer el apoyo a sus seres queridos y a los organizadores, Méndez quería autodedicarse el premio: “A mí, por sinvergüenza, porque me lo merezco muchísimo todo!!”. Tampoco quiso olvidarse de las aves que la han llevado al estrellato. “Y por supuesto, a esas gaviotas que te miran con desprecio y te roban la empanada! La vida pa ellas”.