Los peces que nadan por Urola tendrán vía libre para avanzar río arriba y río abajo a la altura de Zestoa, tras el final de la demolición de tres pequeñas construcciones situadas en su cauce a la altura de su popular balneario.
Barreras en el cauce
Se trata, en concreto, de dos antiguos azudes o presas fuera de uso y de una losa de cimentación situada a la altura del puente sobre el que discurre la carretera que enlaza Azpeitia y Zestoa.
Esta mejora para la movilidad de la fauna piscícola y, consiguientemente, de sus posibilidades de reproducción se acompaña de una reducción del peligro de inundaciones.
Los azudes y la losa constituían sendas barreras en el cauce del río que hacían crecer la altura de la lámina de agua en situaciones de crecida y, con su eliminación, se anula que suponían.
Presupuesto
Las obras, que están siendo ejecutadas por Excavaciones Ipar Lur, cuentan con un presupuesto total de 56.079,87 euros y están afrontando su recta final.
Las máquinas ya han demolido la losa situada junto al puente y el azud más próximo al casco urbano y, estos días, se procede a derribar el azud situado más próximo al Balneario de Zestoa.
Hábitar y cambio climático
Las obras se enmarcan dentro del Plan Director de Permeabilización de Obstáculos 2020-2035, impulsado por la Dirección General de Obras Hidráulicas y están cofinanciadas por el Programa Feder.
Su objeto es la restauración fluvial de los cursos de agua, impulsando la recuperación del hábitat fluvial mediante la remoción de aquellos elementos que suponen un obstáculo para los movimientos migratorios de las especies piscícolas.
Además, medidas como las adoptadas en Zestoa permiten la adaptación de estos ecosistemas al cambio climático, disminuyen el riesgo de desbordamiento de los ríos en situaciones de avenida y contribuyen a la integración de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).