Bizkaia

Un trabajo con el foco puesto en el Ensanche y San Inazio

Bilbao cuenta ahora con 1.235 construcciones o elementos protegidos
El edificio Chávarri es uno de los que están protegidos en el catálogo municipal
El edificio Chávarri es uno de los que están protegidos en el catálogo municipal / Oskar González

Actualizado hace 2 minutos

La tramitación del Plan Especial de Patrimonio se enmarca en las previsiones recogidas en la regulación del vigente Plan General de Ordenación Urbana de 2022. Bilbao cuenta actualmente, tal y como está recogido en su PGOU, con 1.235 construcciones o elementos protegidos. De ellos, 44 disponen del nivel de protección más alto, Protección Especial A; 122 son nivel B; 334 tienen nivel C; y, 585 se corresponden con el nivel D (en el que se incluyen D-1, Bienes Culturales de Interés Local y D-2, Edificios Industriales de Interés Local). Asimismo, la ciudad tiene 23 conjuntos urbanos homogéneos, 67 elementos urbanos (como el horno de la Plaza Olano, la grúa Karola y la chimenea del Parque Etxebarria) y 34 zonas de protección arqueológica; además, de 244 miradores y vuelos protegidos y siete locales interiores catalogados.

Hay zonas como San Inazio y el Ensanche que destacan por su arquitectura y merecen especial atención en referencia al reconocimiento del valor ambiental y paisajístico de algunas de sus calles y espacios. El Ensanche, en particular, concentra muchos de los edificios más singulares, de diferentes estilos y tendencias arquitectónicas de la ciudad. Tanto es así que gran parte de los edificios, espacios urbanos y otros elementos significativos del patrimonio monumental catalogados se encuentran en esta trama. Debido a esto y, como novedad, en el futuro plan que ya publicó este periódico el pasado junio, se propone hacer una reflexión sobre la protección de los espacios situados en la zona del Ensanche delimitado por calles como Sabino Arana, Autonomía, Hurtado de Amezaga, Navarra, Muelles de Ripa, Uribitarte, Evaristo Churruca… hasta la Plaza del Sagrado Corazón (187 hectáreas).

En este sentido, el Consistorio bilbaino se plantea definir mejor las reglas de este conjunto prestando especial atención a las esquinas de las manzanas (chaflanes), que son clave en la imagen del Ensanche, entre otras cuestiones. Si tradicionalmente el tejido urbano y en concreto cada una de las edificaciones ha sido la que ha centrado la atención patrimonial, este trabajo pretende reenfocar la mirada sobre los trazados que surgen y definen, desde la Plaza Moyúa, la calidad de la trama urbana.

Se pretende llegar al establecimiento de directrices y criterios generales de ordenación con los que dar respuesta a las actuaciones en los edificios no protegidos individualmente que configuran este espacio (algunos intercalados entre los protegidos) y, en su caso, al futuro tratamiento de entradas a garajes subterráneos, chaflanes, etcétera. Pero como novedad, también los entornos alrededor de los edificios más singulares y al tratamiento urbano del espacio público en sí. El trabajo ha de generar una herramienta o base de datos que permita, además, su mantenimiento y actualización en función de las actuaciones que a futuro se desarrollen en los edificios, permitiendo un mayor control desde los servicios técnicos municipales.

2026-02-03T14:35:40+01:00
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