La Selección Española venció ayer a Argentina en la final del Mundial para, 16 años después de hacerlo por primera vez en Sudáfrica, proclamarse campeona del mundo. Los entrenados por Luis de la Fuente fueron ampliamente superiores durante el transcurso de los 90 minutos, en los que Argentina no inquietó la meta defendida una vez más por Unai Simón, pero la falta de acierto en área rival llevó el encuentro a la prórroga. Una vez llegados al tiempo extra, Nico Williams peleó hasta el final un balón llovido desde la banda derecha centrado por Pedro Porro para, in extremis sobre la línea de fondo, asistir a Ferrán Torres, que remató fuerte y con el interior para batir por arriba al Dibu Martínez.
Athletic
Sin duda esta edición del Campeonato del Mundo es más rojiblanca que nunca. En la noche de ayer, 3 futbolistas rojiblancos levantaron al cielo de Estados Unidos el trofeo que les acreditaba como campeones teniendo como punto de partida común las instalaciones de Lezama. Al contrario de lo que sucediera en 2010, cuando las aportaciones de los jugadores rojiblancos fueron testimoniales pero con gran peso en el devenir del torneo como la aparición de Fernando Llorente ante Portugal, en este 2026 todos han jugado un papel vital para que el trofeo haya terminado en sus manos.
En la portería, y a pesar del intenso debate, Unai Simón se ha confirmado como uno de los mejores porteros del mundo tras conseguir primero el récord de imbatibilidad y después el guante de oro al mejor portero del torneo. Simón tan solo ha recibido en toda la cita mundialista un gol, ante Bélgica, y aunque sus intervenciones bajo palos han sido escasas por la solidez defensiva de los de De la Fuente, su gran visión de juego y posicionamiento han evitado momentos de tensión ganándose el merecido reconocimiento por sus salidas a campo abierto para cortar contragolpes.
Parte del buen hacer del cancerbero rojiblanco se ha basado en la línea defensiva. Aymeric Laporte se ha consagrado como el mejor central del torneo mostrando una versión nunca antes vista en el defensa del Athletic. Seguro, preciso en salida de balón, ágil y rápido en los duelos al espacio, imperial en balones aéreos... el Mundial del Aymeric Laporte ha sido extraordinario y parte del trofeo que se llevó ayer Pau Cubarsí por su rendimiento individual es gracias al buen hacer de Laporte.
El rendimiento más intermitente aunque no por eso menos importante ha sido el de Nico Williams. Tras llegar renqueante de una lesión muscular producida ante el Valencia, Williams Jr. fue entrando y saliendo del campo en base a su nivel de recuperación y nunca terminó de mostrar el rendimiento que si sacó a relucir en la Eurocopa. El astro rojiblanco tuvo además un nuevo contratiempo en el partido ante Paraguay, cuando una fuerte entrada le mandó de nuevo a la grada lesionado. Con este precedente, De la Fuente le dio ayer entrada y el 10 rojiblanco respondió con garantías. Primero marcando un gol que fue posteriormente anulado por un contacto de Mikel Merino que el VAR no entró a revisar pero que podía haber sido gol legal y después peleando un balón aéreo que tocó de cabeza para asistir a Ferrán Torres.
Por último, en el banquillo, el que fuera jugador durante más de 200 partidos en Bilbao y posteriormente entrenador del filial Luis de la Fuente cerró el círculo de campeones "Made in Lezama". El técnico fue jugador del Athletic durante 9 campañas en el primer equipo además de su paso por el filial, al que después dirigiría en sus inicios. De la Fuente ya consiguió levantar la Nations League y la Eurocopa, por lo que, a nivel internacional, el exrojiblanco ya ha conseguido levantar todos los grandes trofeos que un seleccionador puede levantar.