Actualizado hace 10 minutos
El médico especialista David Céspedes ha publicado un vídeo en Instagram en el que lanza una advertencia directa sobre tres productos habituales en muchas despensas. “3 alimentos que jamás deberían entrar por la puerta de tu casa, porque literalmente te están quitando años de vida”, afirma al inicio, antes de enumerar su lista. El doctor insiste en la idea de revisar lo que se compra más allá del reclamo de la etiqueta: “nunca te quedes con la información que hay en la parte delantera del envase”.
La margarina
El primer producto que menciona es la margarina, sobre la que sostiene que durante años se ha presentado como mejor opción frente a la mantequilla. Según dice, “la realidad es que es una mezcla de aceites vegetales refinados, hidrogenados y oxidados”, y añade que es rica “en grasas trans”. En el vídeo, vincula este tipo de grasas con “uno de los principales factores de riesgo de enfermedades del sistema cardiovascular” y también con “resistencia a la insulina”.
Yogures de sabores
En segundo lugar, Céspedes apunta a los yogures de sabores, que describe como productos que pueden parecer saludables por su imagen y posicionamiento, pero que no lo serían tanto en la práctica. Su frase en el vídeo es contundente: “aparentemente sanos, pero son postres disfrazados de yogur”.
Una nutricionista advierte de que los yogures de fresa se producen con un insecto
La crítica se centra en cómo estos productos suelen venderse como una elección “fitness” o ligera, pese a que en muchos casos incorporan azúcares añadidos u otros ingredientes que, según su enfoque, los alejan del yogur natural.
Pavo
El tercer ejemplo es el fiambre vendido como pechuga de pavo. “Lo siento, pero esto no es pavo”, dice, antes de describirlo como “una masa prensada de almidones, azúcares, féculas y aditivos”. En su explicación, remarca que “contiene una gran cantidad de nitratos y fosfatos”, que se asocian a “daño renal” e “inflamación”.
Más allá de la lista, el vídeo insiste en un patrón: los alimentos que prometen salud pueden esconder otra realidad en la composición. Céspedes lo resume así: “siempre hay detrás una letra pequeña”, y remata con que “los alimentos que te prometen salud son muchas veces los que más rápido te la quitan”.
Las etiquetas, clave
Mirar las etiquetas de los alimentos es una de las herramientas más útiles para tomar decisiones conscientes en el supermercado. Más allá del diseño del envase o de mensajes como “natural”, “light” o “saludable”, lo importante está en la lista de ingredientes, que se ordena de mayor a menor cantidad. Conviene fijarse en los primeros puestos, ya que indican qué compone realmente el producto. La presencia de azúcares añadidos, jarabes, almidones modificados, aceites refinados o aditivos en posiciones destacadas suele ser una señal de ultraprocesado.
mujer leyendo informacion nutricional etiqueta botella aceite ir compras nutricion estilo vida saludable mindfulness living
También es clave revisar el porcentaje real del ingrediente principal, especialmente en productos que presumen de llevar fruta, proteína o cereales. En la tabla nutricional, el contenido de azúcar, grasas saturadas y sal por 100 gramos permite comparar productos similares sin dejarnos llevar por raciones engañosas. Otro punto importante es desconfiar de reclamos como “sin grasa” o “bajo en calorías”, que a menudo se compensan con más azúcar u otros ingredientes.