Un juez de Huelva ha decidido conceder, de forma cautelar, a un vecino de Lepe (Huelva) la posibilidad de mantener dos vacas como mascotas hasta que se celebre el juicio que deberá resolver su situación.
El vecino de Lepe había solicitado que las dos vacas -'Tiberia 1' y 'Tiberia 2'-, se consideraran animales de compañía ante la petición de la Junta de Andalucía de que fueran sacrificadas.
En una diligencia de ordenación del caso, la sección de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal de Instancia de Huelva da la razón, de forma cautelar, al vecino y establece que podrá mantener a los dos animales como mascotas hasta que se celebre el juicio si cumplen los requisitos legales establecidos.
Conflicto administrativo
La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía había pedido "el sacrificio obligatorio y sin derecho a indemnización" de las dos vacas propiedad del recurrente, José Antonio Oria, al considerar que los animales no estaban debidamente identificados y existía riesgo de que contagiaran enfermedades como la brucelosis.
Ante esta situación, el abogado de Oria certificó que los dos ejemplares estaban inscritos en el registro de Identificación de Animales de Compañía desde el 12 de noviembre del 2025, y restó importancia al hecho de que la identificación se hubiera realizado después de abrirse el expediente administrativo.
Con estos antecedentes, los magistrados han optado por suspender cautelarmente el sacrificio de los animales, aunque los mantienen inmovilizados en la finca de Lepe en la que viven. La decisión se basa en la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales, que permite mantener como animales de compañía a aquellos que, pese a haberse dedicado a actividades productivas, hayan dejado de tener esa finalidad.