El fisioterapeuta de la cuenta @fh.sport.clinic.3c, con más de 15 años de experiencia clínica, ha hecho un vídeo en el que explica cuál es el mejor: "Dormimos unas 7–8 horas cada noche. Eso significa que pasamos casi un tercio de nuestra vida en la cama". La consecuencia lógica es que "la posición al dormir influye mucho más de lo que parece en dolores de cuello, espalda y hombros". La solución que propone no pasa por cambiar de colchón ni de almohada, sino por un cambio mucho más sencillo y a la mano de cualquiera: colocar un cojín en el lugar correcto según la postura habitual de cada persona.
Boca abajo
"Si dormimos boca abajo, lo ideal es poner un cojín debajo de la rodilla", explica el fisioterapeuta. "Esto nos libera la espalda baja." Dormir boca abajo es la postura que genera mayor tensión en la zona lumbar porque obliga a la columna a adoptar una curva durante horas. El cojín bajo las rodillas rompe esa tensión al elevar ligeramente la pelvis y reducir la hiperlordosis lumbar que se produce en esa posición. Es un ajuste en el que no pensamos, pero el fisioterapeuta señala que el punto clave está más abajo.
De lado
Para quienes duermen de lado, la recomendación es colocar "una almohada entre las rodillas que nos equilibra las caderas." Dormir en posición lateral sin ese apoyo hace que la pierna superior caiga hacia adelante, lo que genera una rotación de cadera que se transmite a la zona lumbar y puede provocar tensión acumulada a lo largo de la noche.
La razón por la que deberías dormir
La almohada entre las rodillas mantiene la alineación entre cadera, pelvis y columna, distribuyendo la carga mejor. Es la postura que la mayoría de fisioterapeutas considera más favorable para la columna en general, y este pequeño complemento la hace aún mejor.
Boca arriba
La tercera variante es para quienes duermen boca arriba: "Cojín debajo de las rodillas que nos descomprime las lumbares." Cuando se duerme así con las piernas completamente estiradas, la columna lumbar tiende a quedar en extensión y separada del colchón, lo que puede generar tensión en los discos y en la musculatura paravertebral. Elevar un poco las rodillas con un cojín dobla suavemente las caderas y reduce esa tensión, permitiendo que la zona lumbar descanse en una posición más neutra y en contacto con la superficie del colchón.
"Si te despiertas con dolor de cuello, rigidez en la espalda o sensación de no haber descansado bien, puede que tu postura al dormir esté influyendo más de lo que crees", advierte el especialista. Estos síntomas son frecuentes y a menudo se atribuyen al colchón o a la almohada, pero en muchos casos el problema es la posición que tomamos durante horas sin el apoyo adecuado. "Una buena posición al dormir puede ayudar a reducir la tensión cervical, evitar sobrecargas en la espalda y mejorar la recuperación muscular durante la noche".