El exdirector general de la Guardia Civil Leonardo Marcos ha negado este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz haber presionado a la Unidad Central Operativa (UCO) para que la investigación sobre David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno, “quedara en nada”.
Marcos ha declarado como investigado en el denominado “caso Leire Díez”, en el que se indaga una supuesta trama destinada a obstaculizar investigaciones que afectaran al PSOE y al Ejecutivo. Según la hipótesis judicial, la organización habría estado liderada por el exdirigente socialista Santos Cerdán y coordinada por la exmilitante del partido Leire Díez. El juez acordó investigar al exdirector general de la Guardia Civil después de que lo solicitara el PP, que ejerce la acusación popular en el procedimiento.
Una reunión por las filtraciones
Según fuentes jurídicas, Marcos ha desmentido la versión de Rafael Yuste, jefe de la UCO entre 2023 y 2025. Este aseguró que tanto el exdirector de la Guardia Civil como el director adjunto operativo, Manuel Llamas, le presionaron para “ponerse de perfil” ante la causa sobre David Sánchez y dejar que fuera la autoridad judicial quien “tomase la iniciativa”.
Marcos ha reconocido que en julio de 2024 mantuvo una reunión con altos cargos de la UCO, aunque ha asegurado que el encuentro se convocó para abordar las presuntas filtraciones a la prensa relacionadas con la investigación. Según ha declarado, la información aparecía publicada siempre en los mismos medios.
El antiguo responsable de la Guardia Civil también ha admitido que pidió a la UCO que acelerase la elaboración del informe, pero ha recalcado que no tiene “nada que reprochar” a la unidad investigadora.
Además, ha afirmado que ni siquiera conocía al teniente coronel de la UCO Antonio Balas, encargado de dirigir las pesquisas sobre el hermano del presidente y condenado el pasado julio a nueve años de inhabilitación especial para empleo o cargo público y para el ejercicio del derecho de sufragio pasivo.
Declaración del fiscal jefe de Badajoz
Antes de Marcos ha comparecido como testigo el fiscal jefe de Badajoz, José Luis Alonso. Según las mismas fuentes, Alonso ha explicado que envió por WhatsApp una querella contra Leire Díez al entonces teniente fiscal de la Fiscalía General del Estado, Diego Villafañe, en cumplimiento de sus obligaciones. Posteriormente, Villafañe le remitió también mediante WhatsApp un informe de ocho páginas en el que se apuntaba que la competencia para investigar los hechos correspondía a Badajoz.