Vida y estilo

Un carnicero desvela cuánto tiempo aguanta cada tipo de carne en la nevera: "A la basura"

Cada tipo de carne tiene un periodo diferente de conservación, incluso en las mismas condiciones

El carnicero conocido en redes sociales como @carneconmartin ha publicado un vídeo en el que responde a la pregunta de cuánto duran los cuatro tipos de carne más habituales en cualquier nevera: pollo, conejo, lomo y ternera. Los plazos que maneja son los que marca la seguridad alimentaria y advierte de que "si la carne brilla como el arcoíris o está pegajosa, ni te la juegues, a la basura".

El pollo y el conejo: los más delicados

El carnicero abre el vídeo con el alimento más delicado. El pollo es, de los cuatro tipos mencionados, el que menos aguanta: "dos días máximo". La advertencia la acompaña con una frase que resume bien las consecuencias de ignorarla: "si lo dejas más, tendrás un ecosistema nuevo". Y es que la carne de ave cruda es uno de los alimentos con mayor riesgo de proliferación bacteriana, especialmente de Salmonella y Campylobacter, que se multiplican con rapidez a temperaturas de nevera si el producto lleva demasiado tiempo almacenado.

Pollo asado.

Pollo asado. Freepik

El conejo merece la misma atención que el pollo. Según el carnicero, tiene un comportamiento igualmente delicado y el plazo recomendado es de tres días"el conejo, igual de delicado, tres días y a la cazuela". Al igual que el pollo, se trata de carne blanca que favorece la contaminación bacteriana si no se consume a tiempo.

El lomo y la ternera aguantan más

Las carnes rojas tienen un margen mayor. El lomo, según @carneconmartin, "sobrevive mejor, de tres a cinco días", lo suficiente para planificar el consumo a lo largo de la semana. La ternera funciona en ese mismo rango, ya que "también es de hierro, de tres a cinco días". El carnicero añade un detalle sobre la coloración que muchos consumidores interpretan mal como señal de deterioro: "si se pone un poco oscura, ya sabes que es por la mioglobina". La mioglobina es la proteína que da color rojo a la carne y que, en contacto con el oxígeno, puede oxidarse y virar hacia tonos más pardos o morados sin que eso implique que la carne esté mala.

Los indicadores a tener en cuenta

Más allá de los plazos, @carneconmartin establece dos indicadores visuales y táctiles que, independientemente del tiempo que lleve la carne en la nevera, obligan a desecharla. La primera es el brillo iridiscente, ese reflejo de colores que recuerda a un arcoíris y que aparece en la superficie de la carne cuando las bacterias han comenzado a descomponer las proteínas del músculo. La segunda es la textura pegajosa, producida por la misma actividad bacteriana. Ninguna de las dos señales desaparece con el cocinado y la carne en ese estado no es segura aunque se someta a altas temperaturas.

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Carne antes de cocinarla Freepik

Los plazos que maneja @carneconmartin coinciden con las recomendaciones de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) y con las guías de conservación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). Ambos organismos recomiendan conservar la carne fresca en la parte más fría de la nevera, entre 0 y 4 grados, y consumirla dentro de los plazos indicados en el etiquetado. Para la carne picada, los organismos de seguridad alimentaria son aún más estrictos: el plazo máximo recomendado es de 24 horas

2026-04-06T20:29:39+02:00
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