En un episodio reciente del podcast 'El Director', presentado por David Jiménez, el biólogo y divulgador Mario De Wonder (Mario Alonso) ha dejado una frase que ha corrido como la pólvora en redes: “hay algunos gatos que son psicópatas”. A partir de ahí, el científico explica en clave divulgativa cómo se describen esos rasgos en comportamiento animal y por qué, según él, en gatos se pueden observar señales compatibles con ese perfil en determinados casos.
“Yo no sabía que los animales podían ser psicópatas”
En el corte, Jiménez plantea una idea que engancha a cualquiera que tenga gato: “Yo lo que no sabía es que los animales podían ser psicópatas también”. Y Mario responde de forma tajante: “Sí, hay dos especies en las que está bien documentado… en chimpancés y en gatos”.
Mario menciona el “modelo triárquico de psicopatía” y lo traduce a rasgos como “falta de empatía” e “impulsividad”. En psicología, el modelo triárquico describe la psicopatía como la combinación de audacia, crueldad o insensibilidad y desinhibición/impulsividad.
En ese listado, Mario introduce además un punto que llama especialmente la atención: “odio hacia los humanos y odio hacia otros animales”. Aquí matiza algo que considera fundamental para entender cómo funcionaría esa supuesta “psicopatía” felina: el gato puede tener una relación ambigua con su propio dueño. Según él, puede existir una especie de vínculo utilitario, casi de conveniencia: “hay una especie de relación parasitaria en la cual necesitas tu humano”. Y eso, dice, explica que algunos gatos puedan tratar “bien” a su persona de referencia. “A ese humano, pues en principio no le tienen demasiado asco… lo tratan bien o incluso lo tratan muy bien”, comenta. Pero el contraste es lo que, para él, da la pista: “a la vez son súper agresivos con el resto de humanos que encuentran”.
Un gato ajeno a esta historia
En el fragmento, Mario llega a decir que hizo “un estudio” y que “de mil gatos… alrededor de 100” dieron “positivo”, aunque él mismo admite que “me baila el número”. “Si tiene uno de los rasgos no quiere decir que sea un psicópata”, aclara. La clave estaría en la acumulación, en ir “uniendo” señales. “Si va uniendo de los cinco… si tiene tres, cuatro de los rasgos, se considera que es un gato que es psicópata”, afirma