Un hombre juzgado este jueves en la Audiencia Provincial de Baleares por violación y lesiones a su pareja ha negado las agresiones, aunque ha reconocido que le miró los genitales para comprobar si había mantenido relaciones sexuales con otros hombres. Lo ha justificado afirmando que ella "se fue de marcha dejando a sus hijos en la casa".
Los hechos denunciados ocurrieron los días 13 y 14 de mayo de 2018 en una vivienda de Manacor, en Mallorca. El acusado ha admitido un enfrentamiento, pero ha negado haber amenazado o golpeado a la mujer en presencia de sus hijos.
La denunciante afirma que apenas recuerda los hechos
La mujer ha asegurado que no recuerda prácticamente nada de lo sucedido. "¿Eso lo he denunciado yo?", ha respondido cuando la fiscal le ha preguntado por el presunto intento de violación durante una discusión y la paliza en el patio trasero de la vivienda.
"No sé de dónde ha salido eso. Puede ser. A lo mejor estaba en estado de shock", ha señalado en otro momento. Sí ha confirmado que el hombre le recriminó haber salido con una amiga, la acusó de mantener relaciones con otros hombres y le tocó los genitales para comprobarlo. A preguntas de la fiscal y de la defensa, ha ratificado que lo declarado en el juicio era verdad.
Una familiar del acusado y amiga de la denunciante ha afirmado que presenció cómo el hombre le propinaba una paliza. También ha relatado que la mujer le contó la supuesta agresión sexual y ha asegurado que tiene miedo de su expareja.
Los menores estaban "muy asustados"
Un agente de la Guardia Civil que acudió al domicilio ha explicado que encontró la casa "como si hubiera habido una batalla campal" y a los hijos de la pareja "muy asustados". Según su testimonio, uno de ellos decía "que no pegue más a mamá".
El acusado ha ofrecido una versión contraria: sostiene que era la hija quien pedía "que no pegue más a papá". El guardia civil ha añadido que el hombre reconoció entonces una agresión mutua, tras recriminar a su pareja que saliera de fiesta "teniendo niños que cuidar en casa".