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Tubos Reunidos encara una semana clave: primer encuentro entre el administrador concursal y los sindicatos

La dirección de la compañía y la representación legal de los trabajadores se reúnen con el equipo de Iker Filloy para analizar el futuro de las plantas de Amurrio y Trapagaran, bajo la sombra de un ERE suspendido y la búsqueda urgente de inversores
Trabajadores de Tubos Reunidos se manifiestan en Bilbao Markel Fernández
Trabajadores de Tubos Reunidos se manifiestan en Bilbao Markel Fernández

Actualizado hace 1 hora

El futuro industrial de Tubos Reunidos comienza a dirimirse sobre el papel oficial de la administración concursal. Este lunes se celebra la primera toma de contacto formal entre el administrador designado por el juzgado, el equipo liderado por Iker Filloy, la dirección de la empresa y los sindicatos. Se van a celebrar dos reuniones. La primera será por la mañana en la planta de Trapagaran y por la tarde en la factoría de Amurrio.

Un primer contacto decisivo

Este encuentro se produce en un clima de tensa espera. Los representantes de los trabajadores acuden a la cita sin un orden del día detallado, pero con la clara expectativa de obtener información directa sobre el estado del concurso de acreedores y, sobre todo, aclarar el destino del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que ha marcado el conflicto laboral en los últimos meses.

La plantilla de Tubos Reunidos, que suma 300 empleados en Trapagaran y cerca de 900 en Amurrio, sigue con preocupación los pasos de una dirección que, hasta el momento, se ha movido bajo la incógnita de posibles interesados en adquirir la compañía o parte de sus activos. La presencia del administrador concursal supone un cambio de escenario jurídico y operativo, donde cada decisión será auditada bajo el marco de la Ley Concursal.

El futuro del ERE y la viabilidad

Uno de los puntos que genera mayor fricción entre los trabajadores es la situación del ERE activado el pasado 9 de febrero. Cabe recordar que esta medida, que inicialmente planteaba el despido de 301 personas y fue posteriormente ajustada a 242 trabajadores, quedó en suspenso de forma automática tras la declaración voluntaria del concurso de acreedores por parte de la empresa.

Sin embargo, la seguridad jurídica de los empleados es aún frágil. El auto judicial deja en manos del nuevo administrador concursal la potestad de reactivar el ERE de manera inmediata, sin necesidad de abrir un nuevo periodo de consultas con los sindicatos, o bien optar por su retirada definitiva para proponer medidas alternativas de reestructuración. Esta "espada de Damocles" sobrevuela una mesa de negociación en la que los sindicatos ya han mostrado su rechazo frontal a los despidos, manteniendo movilizaciones y paros intermitentes a pesar de haber suspendido la huelga indefinida hace apenas dos semanas.

¿Venta por plantas?

El éxito de la recuperación de Tubos Reunidos depende, en gran medida, de la llegada de capital fresco. La dirección ha puesto sobre la mesa una opción que antes parecía remota: la posibilidad de dividir la venta de la empresa por centros productivos. Esta estrategia busca hacer más atractiva la entrada de inversores, especialmente para la planta de Bizkaia, dada la dificultad que entraña encontrar un comprador para la sede de Álava. La factoría de Amurrio presenta un desafío mayor debido a su gran volumen de plantilla y a una producción considerada menos diversificada que su homónima vizcaína.

Desde las instituciones, el diputado general de Álava, Ramiro González, ha confirmado que existe interés por parte de ciertos grupos inversores, aunque ha condicionado cualquier avance a la resolución de cuestiones críticas. Según González, para que el interés se materialice en una oferta en firme, es imprescindible que se den dos pasos previos: una reestructuración profunda de la deuda y la existencia de un diálogo social real que pacifique las relaciones laborales.

Tensión laboral en un escenario incierto

Mientras se desarrollan estas reuniones, el ambiente en las plantas sigue siendo tenso. Las pegatinas contra los despidos y las pancartas en las entradas de las fábricas son el testimonio visual de una plantilla que no está dispuesta a aceptar recortes traumáticos sin agotar todas las vías de viabilidad. Aunque la huelga indefinida fue suspendida recientemente, la reactivación de paros durante la última semana evidencia que el conflicto está lejos de resolverse.

2026-06-01T08:20:01+02:00
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