Donald Trump ha advertido en las últimas horas de que el discurso sobre el estado de la Unión que dará este martes será "largo". El mandatario ha avanzado que tiene "mucho de qué hablar" sobre la marcha del país, después de marcar un récord ya el año pasado con una comparecencia ante el Congreso que duró casi dos horas.
"Tenemos un país que ahora va bien. Tenemos la mejor economía que jamás hayamos tenido, la mayor actividad que jamás hayamos tenido. Mañana por la noche daré un discurso, y me oirán decir esto mismo. Será largo, porque tenemos mucho de qué hablar", adelantó Trump en un acto en la Casa Blanca.
En marzo del año pasado, el magnate estadounidense protagonizó una intervención de 1 hora y 42 minutos, el discurso más extenso hasta el momento en la historia del Congreso. Hasta la fecha, el más largo de este tipo que se había registrado lo había dado el propio Trump en 2019, durante su primer mandato (2017-2021).
Discurso sobre el estado de la Unión
Aunque sigue el mismo formato que un discurso sobre el estado de la Unión -que cada año sirve para hacer balance de la gestión presidencial- el del año pasado no se considera como tal porque Trump lo pronunció cuando llevaba tan solo seis semanas en el poder. Normalmente los presidentes utilizan estas comparecencias al inicio de sus mandatos para establecer prioridades y ofrecer su visión sobre hacia donde conducirán el país, así como de sus políticas exterior y económica.
De este modo, Trump protagonizará ahora un discurso que llega en un momento de máxima tensión política marcada por la decisión del Tribunal Supremo el viernes de invalidar parte de sus aranceles y la aprobación de un arancel global del 10% como respuesta.
EEUU garantiza que todos los acuerdos siguen en pie a pesar de la decisión del Supremo y los nuevos aranceles
Además, transcurrirá durante el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), que supera los diez días sin visos de acuerdo entre demócratas y republicanos para aprobar nuevos fondos. Otros puntos calientes de la cita en el Capitolio son la reciente publicación de los papeles del fallecido pederasta Jeffrey Epstein y las acusaciones de encubrimiento a la Administración Trump.
Además de las detenciones del expríncipe Andrés y del exembajador británico en Estados Unidos, Peter Mandelson, el terremoto político amenaza también a la administración Trump al salpicar al secretario de Comercio de Estados Unidos, Howard Lutnick, bajo escrutinio por mentir sobre su relación con Epstein.
Víctimas de Epstein asistirán al discurso
En este contexto, varios representantes demócratas han aprovechado la tradición de llevar invitados a la tribuna de la Cámara para poner el foco sobre las responsabilidades por dirimir todo el entramado de abusos, influencia y red de poder que rodeó al pederasta.
Los representantes Suhas Subramanyam y Jamie Raskin han invitado a la familia de la fallecida Virginia Roberts Giuffre, una de las víctimas más conocidas de Epstein que publicó (de forma póstuma) unas memorias sobre su experiencia tituladas 'Nobody's Girl' ('La chica de nadie').
Por su parte, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, ha invitado a Dani Bensky, una bailarina que sobrevivió a Epstein, y los representantes demócratas Ro Khanna y James Walkinshaw, a Haley Robson y a Jess Michaels, otras dos víctimas del delincuente sexual.
Ámbito internacional
En el ámbito económico, se espera que Trump destaque los supuestos logros de su Administración en el primer año de este segundo mandato, pero que dedique también un apartado especial al varapalo del Tribunal Supremo contra su política arancelaria. La captura de Nicolás Maduro, el bloqueo económico sobre Cuba o la posible intervención militar en Irán serán otras de las cuestiones que se espera copen parte del discurso del presidente. La réplica demócrata al presidente de Estados Unidos llegará de la mano de la gobernadora de Virginia Abigail Spanberger, que se impuso en las elecciones de noviembre de 2025.