El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió este viernes en que compañías petroleras estadounidenses invertirán unos 100.000 millones de dólares para revitalizar la industria petrolera de Venezuela.
Así lo detalló el mandatario desde la Casa Blanca, tras una mesa redonda con ejecutivos de las principales empresas energéticas estadounidenses, incluyendo Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips o la española Repsol.
"Van a invertir su dinero, no el de nuestro Gobierno, no lo necesitan, pero sí nuestra protección", señaló el republicano, y agregó que Washington proveerá "seguridad gubernamental" a las compañías.
Pese a la reunión en la Casa Blanca, los pesos pesados de la industria petrolera en EE.UU. se han mostrado escépticos ante la posibilidad de invertir en el país suramericano, debido a la incertidumbre sobre su futuro político, el recuerdo de un pasado de políticas de nacionalización de activos extranjeros y el bajo precio del barril, según han informado medios estadounidenses.
Trump añadió que su Gobierno controlará qué compañías podrán entrar a Venezuela.
Venezuela cuenta con las mayores reservas probadas de crudo del mundo, unos 303.000 millones de barriles, equivalentes al 17% del total global. La mayor parte se encuentra en la Faja del Orinoco, en forma de crudo extrapesado que requiere tecnología avanzada y grandes inversiones para ser explotado.
Washington impuso sanciones a la industria petrolera venezolana en 2019, durante el primer mandato de Trump, como parte de su campaña de presión para sacar a Nicolás Maduro del poder.
Chevron es la única petrolera estadounidense que aún mantiene operaciones en Venezuela y a la que el Departamento del Tesoro (OFAC) ha concedido una licencia para poder importar crudo.
El gigante petrolero aceptó en 2007 permanecer en el país, después de que el entonces presidente Hugo Chávez nacionalizara los últimos yacimientos operados por el sector privado, obligando a las grandes compañías extranjeras a aceptar un control mayoritario del Estado, a través de Petróleos de Venezuela (PDVSA), o abandonar el país.
Las empresas mixtas de Chevron y PDVSA en Venezuela aportan alrededor del 27% de la producción nacional, unos 242.000 barriles diarios.
Además, Donald Trump, invitó este viernes a China y Rusia a comprar todo el crudo venezolano gestionado por Washington "que necesiten" y defendió que su Administración tome control de las ventas de petróleo del país suramericano porque de lo contrario Moscú y Pekín lo hubieran hecho primero.
"Estamos abiertos a hacer negocios. China puede comprarnos todo el petróleo que quiera, allí (en Venezuela) o en Estados Unidos. Rusia puede obtener de nosotros todo el petróleo que necesite", dijo en una reunión con directivos de grandes petroleras para tratar la reconstrucción del sector petrolífero de Venezuela.
El republicano, que ya había prometido que negociaría con las petroleras la revitalización de la "severamente deteriorada" industria de hidrocarburos en Venezuela, advirtió que si Washington no hubiera asumido el control del crudo venezolano "China habría entrado allí y Rusia también habría entrado allí".
Repsol: triplicar la producción
El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, le dijo este viernes al presidente de EE.UU., Donald Trump, que la empresa está preparada para "invertir con fuerza en Venezuela" y para multiplicar por tres su producción de crudo en el país caribeño, hasta aproximadamente los 135.000 barriles diarios.