Gipuzkoa

Beasain devuelve a la luz tras siglos ocultas sus pinturas del Renacimiento

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción concluye su restauración tras cinco años de obras, que han permitido recuperar este conjunto del siglo XVI
Presentación de la restauración del retablo y las pinturas renacentistas de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Beasain. / Iker Azurmendi

La restauración de la parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Beasain ha llegado a su fin tras casi cinco años de trabajos, que han permitido recuperar unas pinturas murales renacentistas ocultas tras el retablo durante siglos. La conclusión de las obras se ha dado a conocer este jueves, 30 de abril, en una rueda de prensa de las instituciones implicadas.

El origen de la intervención se remonta a 2021, cuando la caída de varias piezas del retablo encendió las alarmas. Los estudios posteriores confirmaron un grave deterioro en la estructura, causado por insectos xilófagos, lo que obligó a desmontar por completo el retablo del altar mayor para garantizar su estabilidad y conservación.

Presentación de la restauración del retablo y las pinturas renacentistas de la parroquia de la Asunción de Beasain. Iker Azurmendi

Sin embargo, durante el desmontaje del retablo, en julio de 2022, se produjo el hallazgo que amplió el alcance del proyecto. Bajo la estructura aparecieron pinturas murales en la cabecera del templo, desconocidas hasta ese momento. Las investigaciones posteriores confirmaron que se trataba de un conjunto renacentista fechado en 1555 y atribuido al pintor Juan Pérez de Landa. A partir de entonces, la intervención se reorientó para abordar tanto la restauración del retablo como la recuperación de estas pinturas.

Pinturas renacentistas de la parroquia de Beasain. Iker Azurmendi

Se trata de unas obras anteriores al retablo barroco instalado en el siglo XVII, que cubren los muros y las bóvedas del presbiterio y representan distintas escenas religiosas y elementos decorativos. Su restauración se llevó a cabo en dos fases entre junio de 2023 y diciembre de 2024, en un proceso minucioso que permitió consolidarlas y devolverles visibilidad.

En paralelo, el retablo fue restaurado. Y en mayo de 2025, se adoptó la decisión de adelantar el altar mayor y colocar el retablo sobre una estructura independiente del muro. Esta solución permite hoy contemplar las pinturas, que hasta el inicio de las obras permanecían ocultas.

Se ha adelantado el altar mayor y colocado el retablo sobre una estructura independiente del muro en la iglesia de Beasain. Iker Azurmendi

El retablo volvió a instalarse en diciembre de 2025 y las actuaciones se completaron a comienzos de 2026 con la mejora de la iluminación, la limpieza del resto de retablos y del órgano, así como el acondicionamiento general del templo.

La presentación del cierre del proyecto ha contado con la participación de Javier Churruca González, párroco de la iglesia; Leire Artola Ugalde, alcaldesa de Beasain; Goizane Álvarez Irijoa, diputada foral de Cultura, Cooperación, Juventud y Deportes; Urkiri Salaberria Gracía, directora de Patrimonio Cultural, Propiedad Intelectual y Depósito Legal del Gobierno Vasco; y Mikel Aranguren Zubialqui, vicario general de la Diócesis de San Sebastián.

Todos ellos han coincidido en destacar el valor del hallazgo, al que han definido como un “tesoro” que ha pasado de la oscuridad a la luz gracias a la intervención. Han subrayado que el conjunto recuperado enriquece de forma notable el patrimonio cultural de Beasain y del territorio, y han puesto en valor su potencial como nuevo recurso de interés turístico para la localidad.

30/04/2026