Actualizado hace 2 minutos
Si tu suelo laminado o de madera acaba lleno de huellas, se ve opaco y da la sensación de estar siempre “manchado” aunque friegues a menudo, el problema puede no ser la suciedad. En un vídeo reciente, el creador de contenidos de limpieza @renovandoconideas lanza una idea muy concreta: “No es que esté sucio, está saturado de productos”. Según explica, uno de los errores más habituales en este tipo de superficies es repetir una y otra vez ceras y brilladores, porque con el tiempo “estos productos se acumulan, atrapan polvo y dejan una película opaca y desigual”. El resultado, resume, es que “el suelo se ve peor cada vez que lo limpias”.
No falta brillo, sobran capas
El enfoque del vídeo rompe con la lógica típica de “si no brilla, échale más producto”. Para @renovandoconideas, “los pisos no necesitan más brillo, necesitan el mantenimiento correcto”, y eso empieza por “remover lo que no debería estar ahí”, para después “proteger bien” y, por último, “limpiar sin volver a saturar”. La clave está en entender que esa apariencia apagada muchas veces es una película acumulada que altera el acabado y marca más la pisada.
Cuando el suelo está “opaco, pegajoso o con manchas irregulares”, el influencer insiste en que “no se encera, se decapa”. Su recomendación es usar un limpiador de ceras y selladores para retirar “acumulación de ceras, residuos de jabones y películas viejas que apagan el acabado”. La idea no es “darle una capa por encima”, sino resetear la superficie eliminando lo que se ha ido pegando con el tiempo.
Protección del suelo
Una vez el suelo está limpio, plantea lo que llama “protección inteligente”: “ahora sí toca proteger, no improvisar”. En su ejemplo, propone aplicar una vez al mes un protector para suelos de madera y laminados, con el objetivo de crear una protección uniforme, mejorar la resistencia al desgaste y recuperar un acabado natural “sin sensación grasosa ni pegajosa”. Más que “abrillantar”, lo plantea como proteger para que la superficie aguante mejor el uso diario.
El último punto es el que, según él, más falla en casas y oficinas. “El mantenimiento diario no es con cera, es con un limpiador adecuado”, explica, defendiendo el uso de un limpiador de mantenimiento que “limpia sin agredir el acabado, no deja película y mantiene el piso limpio, uniforme y estable con el tiempo”. Su argumento es que, si en el día a día vuelves a meter ceras o productos que “engordan” la superficie, “evitas volver al problema inicial” solo durante un rato, pero acabas regresando al mismo círculo de suciedad.
Perspectiva del suelo laminado New Dunmor AC5 ARTENS con efecto de madera natural de Leroy Merlin