Con la vuelta al colegio también regresan algunos de los problemas más habituales entre los niños: los piojos. Estos pequeños parásitos pueden aparecer en cualquier momento del curso y no tienen relación con la falta de higiene. De hecho, su presencia es especialmente frecuente en edades escolares por el contacto cercano que mantienen los niños durante el juego.
La buena noticia es que los piojos de la cabeza no suelen transmitir enfermedades y pueden eliminarse con el tratamiento adecuado. El primer paso es saber reconocerlos y actuar correctamente para evitar que sigan reproduciéndose o que pasen a otros miembros de la familia.
¿Cómo saber si un niño tiene piojos?
Uno de los síntomas más habituales es el picor en el cuero cabelludo, aunque no siempre aparece desde el principio. El niño puede rascarse especialmente detrás de las orejas y en la zona de la nuca, que son algunos de los lugares donde los piojos suelen encontrarse con mayor facilidad.
Sin embargo, tener picor no significa necesariamente que haya piojos. Para comprobarlo, lo más eficaz es revisar el cabello con buena luz y buscar tanto los propios insectos como las liendres.
Los piojos adultos son pequeños, de color grisáceo o marrón y se mueven con rapidez por el pelo, por lo que pueden ser difíciles de localizar. Las liendres, en cambio, aparecen adheridas al cabello muy cerca del cuero cabelludo. A diferencia de la caspa, no suelen desprenderse fácilmente al pasar los dedos.
Una forma sencilla de realizar la comprobación es utilizar una lendrera o peine de púas muy finas, preferiblemente sobre el cabello húmedo y acondicionado. Conviene peinar desde la raíz hasta las puntas, prestando especial atención a la nuca y detrás de las orejas.
Madre pasa un peine específico para los piojos y liendres a su hija desde la raíz hasta las puntas.
¿Qué hacer si se encuentran piojos?
Si se confirma la presencia de piojos, es importante actuar cuanto antes. Existen productos específicos para eliminarlos, como las lociones o champús antiparasitarios, que deben utilizarse siguiendo cuidadosamente las indicaciones del fabricante y teniendo en cuenta la edad del niño.
Además del tratamiento, el peinado con lendrera desempeña un papel importante. Permite retirar piojos y liendres y ayuda a comprobar si quedan ejemplares después de aplicar el producto. En muchos casos es necesario repetir el tratamiento unos días después, según las instrucciones del producto utilizado.
También es recomendable revisar al resto de personas que conviven en casa, especialmente a los hermanos. No es necesario tratar a quien no tenga piojos, pero sí comprobar periódicamente el cabello para detectar una posible infestación.
Padre aplica a su hija un producto especial para eliminar los piojos.
Qué hacer con la ropa y los objetos
No hace falta convertir la casa en un campo de batalla. Los piojos sobreviven principalmente en el cabello y no viven habitualmente en sofás, colchones o alfombras. Por eso, limpiar toda la vivienda de forma exhaustiva no es necesario.
Sí conviene prestar atención a los objetos que hayan estado en contacto directo con la cabeza, como peines, cepillos, gorras, gorros o accesorios para el pelo. Los peines y cepillos pueden limpiarse adecuadamente y los objetos que no puedan lavarse pueden apartarse durante el tiempo recomendado para evitar una nueva transmisión.
Madre hace un peinado a su hija con gomas del pelo de color verde.
¿Puede volver al colegio?
Tener piojos no debería convertirse en motivo de vergüenza ni de exclusión. Lo importante es iniciar el tratamiento adecuado y seguir las recomendaciones del centro educativo y de los profesionales sanitarios. También conviene comunicar la infestación al colegio para que las familias puedan revisar el cabello de sus hijos y detectar nuevos casos.
Además, es importante explicar a los niños que los piojos se transmiten principalmente por contacto directo de cabeza con cabeza. Compartir peines, cepillos, gorras u otros objetos que hayan estado en contacto con el cabello también puede facilitar la transmisión.
Niños jugando al aire libre.
Niños sin piojos: ¿hay que utilizar productos preventivos?
No es recomendable aplicar tratamientos antipiojos de manera preventiva si no existe una infestación. Estos productos están diseñados para eliminar los parásitos cuando están presentes, no para utilizarse de forma rutinaria.
La mejor prevención pasa por revisar periódicamente el cabello, sobre todo cuando se informa de casos en el colegio, y enseñar a los niños a evitar el contacto cabeza con cabeza y a no compartir objetos personales relacionados con el cabello.
Y, sobre todo, conviene recordar que tener piojos no significa tener una mala higiene. Pueden afectar a cualquier niño y detectarlos pronto permite actuar con mayor facilidad y reducir las posibilidades de que se extiendan por casa.