Edin Terzic ha sido este mediodía, en la sala de prensa José Iragorri de San Mamés, y en compañía de Jon Uriarte y Mikel González, oficialmente presentado como el nuevo entrenador del Athletic. Quien, al menos, y si todo transcurre por los cauces esperados, ocupará el banquillo rojiblanco hasta el 30 de junio de 2028.
Tras la clásica alocución del presidente y el director de fútbol, ha llegado el turno del gran protagonista de esta jornada de martes, que lleva varias semanas en Bilbao supervisando y atando todos los cabos con vista al inminente comienzo del trabajo a todos los niveles con él al frente.
"Estoy muy contento de estar aquí, ¡aúpa Athletic!". Han sido algunas de sus primeras palabras, la mayoría de ellas en inglés, convenientemente traducidas. "Cuán agradables y amistosos han sido", refiriéndose a quienes le ha brindado la bienvenida. "Hemos oído muchas cosas sobre el club y la ciudad pero hemos visto aún más. Sentimos la responsabilidad y queremos mostrarlo en San Mamés. Estamos encantados", también ha manifestado el técnico de Menden.
Terzic ha reconocido haber tenido otras novias desde que abandonó la disciplina del Borussia de Dortmund tras aquel subcampeonato de Champions ante el Real Madrid y el título de la Pokal -copa alemana-. "Es cierto que ha habido algunas ofertas en los dos últimos años pero cuando se me acercó el club y empecé a entrar en profundidad en su historia, su identidad, su talento y su potencial...una vez que me llegó la oportunidad, tenia claro que quería formar parte de todo esto".
"Desde el principio pensé que podía ser el lugar adecuado para mí, el siguiente hito en mi carrera como técnico. Tengo mucha ilusión por empezar a jugar aquí, en este maravilloso estadio. Hay una idea clara de cómo queremos que juegue el equipo. Este club único y especial significa mucho para la gente y lo más importante es proteger esta pasión y esta identidad". Los conceptos claros en el germano desde el minuto uno, que no ha querido establecer una mínima comparación con su antecesor, Ernesto Valverde, al que sustituye tras año y medio de contactos con la entidad. "No quiero compararme con nadie. He visto todos los partidos de la pasada temporada, estuvo a otro nivel, en Europa, y hay alto potencial y talento". No ha querido dejar pasar por alto que el balón parado es una de las cuestiones pendientes en este plantel.
Terzic ha querido reflejar con una simple frase lo que pretende inculcar a su equipo y que tenga inmediata consecuencia en el sentir de la afición: "Quiero caras felices cuando entren en San Mamés, y cuando se marchen, también. Queremos que sea un grupo único para que el equipo tenga éxito". Ha comentado también que ha hablado con entrenadores compatriotas "muy importantes una, dos o tres generaciones mayores que yo, como Hansi Flick. También he hablado con Jupp Heynckes".
Y sobre el cuerpo técnico que va a encabezar, en el que se halla Óscar de Marcos, "va a ayudar a poner en práctica mis ideas. Tenemos un excelente staff con personas increíbles trabajar las jugadas a balón parado". Y en cuanto a la pretemporada, "vamos a dividir minutos con cimientos físicos y tácticos cerca de Lezama, lo que nos permite tener algo de competición junto con las sesiones de entrenamiento". Será el momento en el que Edin tenga que emplearse a fondo para cribar definitivamente la prole de profesionales que aún quedan a su disposición.