Actualizado hace 10 minutos
Las autoridades de Somalilandia han negado este jueves que hayan acordado con el Gobierno de Israel albergar bases militares israelíes y acoger a la población palestina de la Franja de Gaza, a cambio del reconocimiento concedido en los últimos días a la región semiautónoma, situada en el norte de Somalia.
"El Gobierno de la República de Somalilandia rechaza firmemente las falsas afirmaciones del presidente de Somalia sobre el reasentamiento de palestinos o el establecimiento de bases militares. La interacción con el Estado de Israel es puramente diplomática", ha zanjado su Ministerio de Exteriores.
Relación diplomática y respeto al Derecho Internacional
A través de un comunicado publicado en su perfil de la red social X, la cartera diplomática ha sostenido que su relación "se lleva a cabo con pleno respeto al Derecho Internacional y a los intereses soberanos mutuos de ambos países".
Así, ha manifestado que "estas acusaciones infundadas pretenden engañar a la comunidad internacional y socavar el progreso diplomático de Somalilandia", mientras que han reafirmado su "compromiso con la estabilidad regional y la cooperación internacional pacífica".
Reconocimiento israelí y contexto regional
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anunció por sorpresa el 26 de diciembre el reconocimiento de Somalilandia, algo que enmarcó en "el espíritu de los 'Acuerdos de Abraham', impulsados en 2020 por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y que llevó a Emiratos Árabes Unidos (EAU), Bahréin, Marruecos y Sudán a establecer lazos con Israel, si bien Jartum por ahora no ha ratificado esta decisión.
La decisión fue trasladada por Netanyahu al presidente de Somalilandia, Abdirahman Mohamed Abdulahi, alias 'Irro', en medio de un impulso por parte de Israel para incrementar la cooperación con esta región, un paso inmediatamente rechazado por el Gobierno central de Somalia y la comunidad internacional en pleno, a excepción de las autoridades de Taiwán, que celebraron la medida israelí.
Somalilandia, que cuenta con un gobierno autónomo desde hace más de tres décadas, declaró su independencia en 1991 tras una conferencia celebrada en el territorio en la que se decidió "revocar" la unión con Somalia y fijar un nuevo Estado a partir de las fronteras del antiguo Protectorado Británico de Somalilandia, un anuncio que no ha recibido reconocimiento por parte de la comunidad internacional.