Zabala estudió Magisterio, pero solo ejerció de profesor durante el servicio militar. Después, fue hostelero, vendió seguros... Se jubiló hace tres años.
Nació en el barrio Grupo Legazpi de Zumarraga.
–Así es. De niños lo pasamos muy bien. Nos juntábamos los niños del barrio y de los barrios de los alrededores para jugar al fútbol, al escondite, con arcos y flechas... Cosas de antes. Los amigos de aquella época todavía nos reunimos:Skandeli, Josetxo Comontes, Iñaki Ibáñez, Jon Gabilondo, Óscar Carro, Santi Pérez...
El barrio está situado junto al colegio La Salle-Legazpi. ¿Estudió allí?
–Empecé en la escuela pública y después fui a La Salle y al instituto. De allí fui a Donostia, a Ategorrieta, a estudiar Magisterio.
¿Por qué decidió estudiar Magisterio?
–La verdad es que no lo sé. Había que hacer algo y... Estuve muy a gusto en Donostia.
¿Llegó a trabajar de profesor?
–No. Finalicé los estudios en 1978 y después fui a Ceuta a hacer la mili. Pasé 17 meses allí. Les daba clases a los soldados que no tenían título de escolaridad.
¿Se le hizo dura la mili?
–Bueno... Me pase casi toda la mili en el calabozo. Por una cosa o por otra... siempre adentro. Menos mal que tuve ocasión de dar clases a los soldados que no tenían título de escolaridad y al hijo de un comandante... Todos los días iba a casa del comandante, a dar clases a su hijo. Le daba clases de física y matemática. Era un españolito de mucho cuidado, pero nos arreglamos muy bien.
Ha dicho que pasó mucho tiempo en el calabozo. ¿Por qué?
–Teníamos orden de salir a la calle vestidos de militar, pero siempre salíamos de paisano. En cuanto nos veía la Policía Militar, “cogedle al vasco”.
Ceuta está dando de qué hablar.
–Lo que ha pasado es normal. La gente quiere sacar la vida adelante. Que los que viven en Marruecos y debajo de Marruecos quieran ir arriba es normal.
¿Cuándo volvió de la mili siguió dando clases?
–No. Empecé a trabajar en bares. Mi primer bar fue el primer pub del pueblo:el Motz. Bareta y yo trabajábamos de camareros con Ana y Miguel. Ellos trabajaban una semana y nosotros la siguiente. También trabajé en el bar Berit. Incluso vendí seguros, con la compañía Winterthur. Los últimos años trabajé en mantenimiento, en la empresa Elur Aipatu.
También fue uno de los socios del bar Txiki de Zumarraga.
–Éramos tres socios. Entre semana, abríamos hacia las 12.00 y cerrábamos hacia las 2.00. Los fines de semana, abríamos hacia las 17.00 y cerrábamos cuando se acababa la fiesta:al mediodía del día siguiente... o a la tarde. Mucha gente acababa la juerga en nuestro bar. Venía mucha gente del Tiffany’s. Yo solo estuve un par de años en el bar. Los otros dos socios estuvieron tres o cuatro años más. Tengo muy buen recuerdo del bar. El ambiente era impresionante. Venía mucha gente. No solo de Urretxu y Zumarraga. También de Ordizia, Bergara... Pinchábamos música rock:Rory Gallagher, Rolling Stones, The Specials... Hicimos muchos amigos.
¿Por qué no trabajó de profesor?
–Tenía vocación, pero no me gustaba el sistema educativo. No era acorde a mis ideas. Además, la vida te lleva a un lado o al otro.
¿Cómo recuerda la juventud? Eran los años posteriores a la muerte de Franco.
–Siempre hemos andado en la calle y hemos visto de todo. Murió mucha gente cercana a nosotros. Más que los de nuestra edad, los que eran dos o tres años más jóvenes. Querían vivir nuevas experiencias:coger, probar... y luego no poder soltarse. Para entonces nosotros estábamos un poco más centrados. El ser de izquierdas también nos ayudó. Teníamos claro que la droga la introdujeron los que estaban en el otro bando. Esa fue una de las razones por las que no nos metimos en ese mundo. De todos modos, también hubo gente de nuestro mundo que entró en el mundo de la droga.
Ha hecho muchas juergas. ¿Recuerda alguna en especial?
–No es fácil elegir una. Recuerdo una que hice con Iñaki Kerejeta, que ha fallecido hace poco. Era mayor que yo, pero teníamos muy buena relación. Un día, no sé cómo ni por qué, acabamos la gaupasa toreando a los toros del monte Beloki.
¿Cree que la vida de los jóvenes ha cambiado mucho?
–Bueno... Los jóvenes de hoy en día hacen una juerga a la semana y nosotros hacíamos tres o cuatro.
En cuanto a sus aficiones, le gusta mucho el mus.
–De siempre. En el bar Txiki se jugaban muchas partidas.
¿Con quién aprendió a jugar?
–Aprendí con mi padre. Tenía solo 12 años cuando jugué mi primer campeonato, con mi padre. Recuerdo que aquel campeonato se disputó en el gimnasio del colegio La Salle-Legazpi. Ganamos la primera eliminatoria y en la segunda nos echaron a la calle. En aquella época se jugaba mucho a las cartas:al mus, al tute... Jugué otro par de torneos de mus con mi padre y después empecé a jugar con mis amigos. En la universidad también jugué mucho a las cartas:al mus, al tute, a la escoba...
Ha ganado muchos campeonatos de mus.
–En 2016 gané el Mundial de Mus de Colectividades Vascas, con Juan Carlos Korta. También he ganado muchos torneos en pueblos de alrededor:en Alegi, en Zaldibia... No tengo guardadas muchas txapelas. Solo la del Mundial y la de la sociedad Amalur.
¿Siempre juega con la misma pareja?
–Con Korta he jugado mucho, pero no tengo pareja fija. En los torneos que se organizan en el pueblo, juego con mi hijo.
¿Cómo ve el futuro del mus?
–El mus no ha perdido fuerza. Los chavales juegan mucho al mus. Además, han aprendido mucho. Piensan más que nosotros. Nuestro juego es más agresivo que el de ellos. Los jóvenes juegan distinto, pero bien.
También le gusta mucho la sokamuturra.
–Así es. He andado mucho. En todas partes:en el pueblo, en Azkoitia, en Bergara... De la juerga a las vaquillas y de las vaquillas a casa.
¿Ha recibido algún mal golpe?
–He tenido algún susto que otro. Una vez, en fiestas de Azkoitia, una vaquilla me levantó por el culo y me lanzó hacia la verja de la iglesia. La verja tiene puntas y las vi delante de mis ojos. Menos mal que conseguí poner las manos y echar el cuerpo para atrás.
También le gusta el fútbol.
–Jugué a nivel de cuadrillas. Cuando se fundó el Urola todavía era joven, pero no tenía ganas de ir a entrenar todos los días. Además, estudiaba en Donostia. Pero he jugado mucho a fútbol. Bien, además. Jugaba de extremo, tanto por la izquierda como por la derecha.
Su hijo juega en el primer equipo del Urola.
–Voy a todos los partidos del Urola. Mi hijo anda muy bien. A gusto, además. Eso es lo más importante. Tiene 27 años ya. Es el más veterano. El capitán.