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En el barrio de San Andrés, en Arrasate, estos días el paisaje urbano está cambiando a ojos vista con una intervención artística de gran formato que ya empieza a captar miradas. En la fachada del bloque de viviendas de la calle Doctor Báñez, contigua al bar Nuevo, se levanta un imponente mural vertical que, poco a poco, va transformando el gris de la pared en un relato visual cargado de memoria, identidad y reconocimiento. No es solo pintura: es una obra que dialoga con la historia del barrio y con quienes la hicieron posible; un homenaje a las personas migrantes que llegaron en los años 60 y a las mujeres que, con su esfuerzo cotidiano, jugaron un papel destacado en la transformación social de San Andrés.
El encargado de dar vida a esta pieza es el artista grafitero aretxabaletarra Iban Urreta, conocido como Mutiko Kristal, que ha desarrollado la propuesta artística del proyecto promovido conjuntamente por el Ayuntamiento y la comisión de fiestas del barrio.
Fuerte carga simbólica
La obra, que avanza desde el pasado 18 de mayo, cuenta con el visto bueno de la comunidad de vecinos del inmueble, un requisito clave para su ejecución. Según ha explicado la alcaldesa, Maider Morras, la respuesta vecinal ha sido "positiva desde el inicio, valorando tanto la iniciativa como su integración en el entorno urbano del barrio".
El mural homenajea, especialmente, a las mujeres migrantes que recalaron en Arrasate en busca de trabajo y de mejores condiciones de vida.
Origen del barrio
Más allá de su impacto visual, el mural nace con una fuerte carga simbólica ligada al origen del barrio de San Andrés y a la llegada de personas migrantes a Euskal Herria y Arrasate durante la década de los 60. "La obra rinde especialmente homenaje a las mujeres que dejaron atrás sus lugares de origen para buscar trabajo y mejores condiciones de vida, iniciando una nueva etapa en el municipio en pleno auge industrial. Quienes llegaron en los años 60, echaron raíces aquí, formaron familias y contribuyeron a una convivencia que ha llegado hasta nuestros días. Actualmente, muy pocas personas cuestionan el importante valor de esa diversidad. Entre todos y todas hemos construido el Arrasate actual. Hemos querido poner en el centro la convivencia que traen consigo las migraciones", ha destacado Morras.
La intervención estará finalizada para mediados de junio, momento en el que San Andrés incorporará a su paisaje urbano una pieza que no solo embellece el entorno, sino que también invita a la reflexión sobre la memoria migrante y la construcción colectiva del presente.