Actualizado hace 8 minutos
Nos encaramamos a un extremo de la sierra salvada, en concreto a la parte donde hacen frontera Bizkaia, Álava y Burgos para acometer una visita especial al Txarlazo y a su Virgen. Es una ruta especial ya que acompañaremos a Zaloa, afectada por el síndrome de Rett, –una enfermedad rara–, con la ayuda de la asociación Ezina Ekinez Egina.
DATOS PRINCIPALES
· Kilómetros: 9,24 km
· Desnivel positivo: 618+
· Duración: corriendo 1:50h / Caminar - correr: 2:30h / Senderismo 3:00h
LLEGADA AL PUNTO DE PARTIDA
· Desde Bilbao, por la A-68 tomamos la salida 2 y llegamos a Llodio. Por medio de la BI-625 lo atravesamos y accedemos a la A-625 por la cual pasamos Amurrio y nuevamente por la BI-625 llegamos a Orduña. Aquí continuamos por la A-3621 hasta el santuario de la Antigua.
· Desde Vitoria, saliendo por la parte norte accedemos a la N-622. La abandonamos por la salida 22 para tomar la A-2521 dirección Izarra/Orduña. Una vez en Orduña atravesamos la ciudad por la A-3621 hasta el santuario.
· Desde Donostia salimos por la parte sur para tomar la N-1 sentido Madrid. Ya en Vitoria cogemos la salida 352 para acceder a la N-622 dirección Bilbao y seguimos las indicaciones anteriores.
· Desde Pamplona, por la A-15 y la A-10 llegamos a Alsasua donde cogemos la N-1 sentido Madrid. En la salida 352 nos incorporamos a la N-622 y seguimos lo anteriormente citado.
DESCRIPCIÓN
La sierra Salvada o Gorobel forma frontera natural entre Álava y Burgos. En su extremo este la frontera la conforma además también con Bizkaia. Este es el tramo que vamos a recorrer en esta ocasión. Salimos desde la ciudad de Orduña, más en concreto desde el Santuario de la Antigua. La fundación de esta iglesia está vinculada a una leyenda que habla del hallazgo milagroso de una imagen de la Virgen entre las ramas de una morera, por parte de un pastor que conducía sus rebaños al pie del monte Txarlazo.
Preparativos del grupo antes de empezar la subida
Nos ponemos en marcha y dejamos rápido atrás el Santuario de la Antigua, ese rincón recogido que parece guardar en sus muros la respiración de siglos. El aire fresco de Orduña nos ha recibido con ese olor a hierba húmeda que anuncia un día perfecto para caminar. Hoy no venimos solos: acompañamos a la asociación Ezina Ekinez Egina, y entre todas y todos vamos a subir a Zaloa al Txarlazo con la ayuda de la silla Joëlette. La montaña, que tantas veces hemos subido por nuestra cuenta, hoy se convierte en un espacio de cooperación, de manos que empujan, sujetan, animan y celebran juntas.
Primeras rampas casi en las faldas del Txarlazo
Zaloa se encuentra nerviosa pero contenta, según nos comentan sus padres. Ella no lo puede transmitir con el habla ya que sufre el síndrome de Rett. Ese es uno de los síntomas de esta enfermedad rara que afecta gravemente al neurodesarrollo. El caminar, comer e incluso respirar tampoco los puede hacer de forma normal.
La rampa se endurece ya en zona boscosa
El sendero arranca suave, entre prados y bordas antiguas. La Joëlette avanza con ritmo firme, sostenida por los brazos coordinados de los voluntarios. Zaloa sonríe desde el principio, y esa sonrisa es gasolina para el grupo entero. Mientras ganamos altura, comentamos que este camino era antiguamente una vía de comunicación esencial entre Orduña y la meseta. Por aquí subían los pastores hacia los altos de la Sierra Salvada, y también los contrabandistas que, según cuentan, conocían cada recoveco del terreno. Hoy hemos tenido nuestros propios pastores ayudando gracias a los chicos del club de BTT de montaña y de trail Gualdetxu.
CONSEJOS PARA REALIZAR ESTA RUTA
Hidratación. En el inicio de la ruta podemos coger agua. Tanto en la subida como en la bajada tenemos otra fuente, la de Goldetxo
Calzado. El camino es casi toda pista con lo que habrá que llevar más o menos taco en función del tiempo. Con piso mojado hay partes que resbalan por lo que habrá que tener cuidado.
Dificultad. Sencilla por la distancia se puede catalogar de moderada por el desnivel a salvar. Por lo demás la ruta no presenta mayores dificultades.
El viento sopla con más fuerza y nos obliga a ajustar la Joëlette. Hacemos una parada larga para recuperar algo de aliento y observamos el paisaje que se abre hacia el valle. Orduña queda abajo, pequeña, como si la hubiéramos dejado en otra vida. El camino se empina y la coordinación se vuelve más importante. Los voluntarios de la asociación se reparten turnos, se animan entre ellos, se corrigen con cariño. Es un ballet improvisado, pero eficaz. Zaloa a buen seguro, al igual que el resto, va disfrutando de cada piedra, cada árbol y de cada nube que pasa.
Llegando a la fuente de Goldetxo
A mitad de subida llegamos a la fuente de Goldetxo, que dicen nunca se seca porque está protegida por un espíritu femenino, una lamia que vivía en una cueva cercana. Se decía que quien bebía de esa fuente antes de subir al Txarlazo llegaba a la cima con fuerzas renovadas. No sabemos si será verdad, pero todos bebemos, por si acaso. El último tramo es el más duro. El viento pega fuerte y la pendiente, unido a las numerosas piedras de este tramo, exige concentración. Pero ya vemos la silueta inconfundible de la Virgen del Txarlazo, esa figura que parece flotar sobre el vacío. La Joëlette avanza despacio, pero avanza.
Aplausos en la cima
Pasamos el portillo de Goldetxo, una puerta natural con sus piedras verticales a ambos lados, y cuando por fin llegamos al llano de la cima, el grupo entero estalla en aplausos. Zaloa levanta los brazos y todos gritamos: “¡Lo hemos conseguido!”. Y sí, lo hemos conseguido entre todas y todos. Hemos celebrado con humildad la cima conquistada por Zaloa y como no poner algo de visibilidad para avanzar en la investigacion del sindrome de Rett. Y de paso poner o intentar poner una sonrisa en la lucha diaria tanto de Zaloa como de su familia. Quedan mas cimas que conquistar. Todos los dias acude a un centro de dia a pesar de vivir en Orduña lo que le obliga a pasar alrededor de dos horas de ida y otras dos de vuelta en transporte. Cuatro horas diarias que no suman bienestar, que no aportan calidad de vida y que evidencian un sistema que, en ocasiones, parece olvidar a quienes más apoyo necesitan. La familia no habla de privilegios. Habla de derechos. De sentido común. De dignidad.
Dejamos atras la fuente y toca el tramo mas duro, con bastante piedra
La escultura de la Virgen representa a la Virgen de la Antigua, patrona de Orduña, y fue levantada como símbolo de protección para los viajeros y montañeros. Su estructura hueca, que muchos hemos explorado de pequeños, siempre ha tenido algo de misterioso. Dicen que, en días de niebla, cuando la figura se difumina, parece una aparición. Y que, en noches de luna llena, su sombra se proyecta sobre el valle como si fuera un faro antiguo. Desde aquí arriba, la vista es un regalo: el valle de Orduña, la Llanada Alavesa, los montes de Burgos… Todo parece más cercano, más comprensible. La montaña tiene ese poder: ordena el mundo.
Reto conseguido, estamos en la cima del Txarlazo
Mientras comemos algo, contamos otra de las leyendas de la zona. La del pastor que subió al Txarlazo buscando a una oveja perdida y al llegar a la cima, una nube espesa lo envolvió y escuchó una voz que le decía: “No busques fuera lo que has perdido dentro”. El pastor volvió al valle sin la oveja, pero con una serenidad que nadie le había visto antes. Algunos dicen que la voz era la de la Virgen; otros, que era la montaña misma. Sea como sea, la historia nos hace sonreír. Hoy, con Zaloa, con Ezina Ekinez Egina, con el viento y el horizonte..., también sentimos que algo se recoloca por dentro.
La escultura del Virgen de Orduña
Bajar con la Joëlette exige tanta atención como subir. El terreno pedregoso del inicio obliga a frenar, a coordinar, a comunicarse. Pero el grupo ya funciona como una máquina afinada. A mitad de bajada el viento ha amainado y el sol calienta. Miramos hacia la cima y la Virgen parece despedirse. O quizá saludarnos. Nunca se sabe. Cuando llegamos al santuario, cerramos el círculo. La ruta termina donde empezó, pero nosotros no somos los mismos. La montaña tiene esa capacidad de transformarnos, y hoy lo ha hecho de una forma especial: juntos, empujando, sosteniendo, celebrando.
Buzón del Txarlazo con Orduña al fondo
Al final del día, mientras recogemos la Joëlette y nos despedimos, queda una sensación clara: la montaña es más grande cuando se comparte. Y que cuando las manos se juntan, lo que parecía difícil se vuelve posible. Ezina Ekinez Egina. Lo imposible, haciéndolo, se hace.
PLANES ALTERNATIVOS
Para completar nuestra jornada damos un par de sugerencias extras:
· Descubrir los secretos del Txakoli: Por medio de lo que es una bodega familiar tal como Txakoli Gure Ahalginak, ubicada en un entorno privilegiado en Orduña. Es ideal para grupos o para familias. Durante el transcurso de hora y media aproximadamente se explica todo el proceso de elaboración de nuestro vino blanco, el txakoli, Desde las tareas en el campo visitando los viñedos hasta los distintos procesos que pasa la uva en la bodega para convertirse en un txakoli. Incluye además una cata para poder apreciar lo que es una armonía entre pasto y viña. Mas info en https://gureahaleginak.com/
· Visita al salto del Nervión: También en Orduña nos acercamos hasta el Salto del Nervión, un espacio único donde encontramos la cascada o salto de agua más alto de toda la Península Ibérica. Más de 270 m de caída libre en el que el agua se difumina hasta chocar con las rocas de las montañas. Un fenómeno natural espectacular en especial en época de fuertes lluvias y deshielo. Para llegar desde Orduña debemos coger la carretera A-2625, un puerto típico de montaña con curvas de vértigo. Una vez en lo alto del puerto, debemos seguir la carretera hasta encontrarnos con la entrada del Monte Santiago donde disponemos de aparcamiento. Junto a la Fuente Santiago, encontramos un pequeño centro de interpretación, desde el que podemos entender la importancia de este entorno natural.
Por supuesto en Orduña tenemos una gran variedad gastronómica que nos hará reponer las fuerzas sobradamente-