Conocemos Koobizitza, un proyecto que nos propone un modelo de viviendas que va más allá de la compra o el alquiler en el mercado libre o el protegido. Impulsan la vivienda cooperativa en cesión de uso, basado en la gestión colectiva de edificios.
De esta forma, los socios abonan una aportación inicial recuperable si se decide salir de la cooperativa, y una cuota mensual por el uso de espacios que integran áreas privadas con servicios compartidos.
Rubén Méndez, miembro de la Red Vivienda Cooperativa y residente de un caserío que han rehabilitado en Gordexola desde la cooperativa Ametxe, nos cuenta cómo es el proceso de la adquisición del edificio, que se compra a precio de coste, y los aspectos que diferencian este modelo de otros más tradicionales.
En ese sentido, Méndez subraya la necesidad de que las instituciones colaboren en este proyecto, facilitando suelos urbanos y reduciendo el capital de entrada necesario para acceder a la cooperativa. A día de hoy, existen cerca de treinta proyectos cooperativos en Euskadi y Navarra.
Esta tarde, el Centro Cívico Salburua de Vitoria-Gasteiz acoge una jornada para difundir estas estrategias colectivas que buscan transformar el territorio y garantizar el derecho a la vivienda.