Actualizado hace 53 minutos
La jornada de este viernes ha comenzado con serias dificultades para los conductores que transitan por la A-8 en sentido Cantabria. El accidente de un vehículo articulado de gran tonelaje, ocurrido durante la tarde de este jueves, continúa condicionando de manera severa el tráfico en uno de los puntos más estratégicos de la red viaria vizcaína. Según ha informado la Diputación Foral de Bizkaia, las labores de limpieza y retirada de la infraestructura dañada se han prolongado más de lo previsto debido a la extrema complejidad técnica que presenta el rescate del remolque.
A primera hora de la mañana de este viernes, el flujo de vehículos se ha visto interrumpido por retenciones que han oscilado entre los dos y tres kilómetros de longitud, afectando especialmente al entorno del área de servicio de Ugaldebieta, a la altura del punto kilométrico 131. La situación en la zona sigue siendo delicada, ya que los técnicos se han visto obligados a mantener cortado uno de los dos carriles disponibles en sentido Cantabria, además del carril de salida que conecta Ugaldebieta con Gallarta.
Un rescate que requiere cirugía de precisión
El origen de este caos circulatorio se remonta a las 17:30 horas del jueves. Por causas que todavía se encuentran bajo investigación, el camión perdió el control, sufrió una salida de calzada y acabó volcando sobre la vía a su paso por el término municipal de Abanto-Zierbena. El siniestro, a pesar de su espectacularidad, se saldó con heridas de carácter leve para el conductor, quien fue evacuado por los servicios de emergencia al Hospital de Cruces de forma inmediata.
Sin embargo, el verdadero reto comenzó tras el traslado del herido. Aunque los equipos de mantenimiento de la Diputación lograron retirar con éxito la cabeza tractora durante la misma tarde del jueves y desplazar el semirremolque hacia el margen derecho para aliviar parcialmente el tráfico, la envergadura del vehículo ha impedido su evacuación total de la calzada.
La dificultad radica en los daños estructurales sufridos por el remolque tras el fuerte impacto y el posterior vuelco. Tras una evaluación técnica sobre el terreno, los operarios determinaron que era imposible mover la estructura metálica de una sola pieza. Por ello, desde primera hora de este viernes, un despliegue técnico especializado trabaja en el lugar utilizando sopletes para realizar cortes precisos en el chasis del camión, permitiendo así su desguace controlado y posterior traslado.
Impacto en la movilidad
El incidente no es menor si se tiene en cuenta que la zona de Ugaldebieta es un tramo especialmente concurrido, sobre todo en jornadas previas al fin de semana, cuando el tránsito hacia Cantabria se intensifica notablemente. Durante el final de la jornada de este jueves, las colas de vehículos llegaron a alcanzar los cuatro kilómetros, y la persistencia de los trabajos durante esta mañana amenaza con mantener la congestión durante buena parte del día.
La Diputación Foral de Bizkaia ha reiterado la necesidad de que los conductores extremen las precauciones al aproximarse al tramo afectado. Se recomienda moderar la velocidad de manera considerable, mantener una distancia de seguridad prudencial y seguir rigurosamente las señalizaciones provisionales instaladas por los servicios de tráfico. "La infraestructura estará disponible sin ningún problema una vez se complete la retirada definitiva de los restos del camión", han señalado fuentes forales, subrayando que la prioridad absoluta es garantizar la seguridad tanto de los usuarios de la carretera como de los operarios que trabajan a pie de pista.
Perspectivas para las próximas horas
A pesar de que el carril derecho y el acceso a Gallarta permanecen inhabilitados, se espera que, a medida que avancen los trabajos con los sopletes, se pueda liberar la vía de forma progresiva.
Por el momento, se aconseja a quienes deban viajar hacia Cantabria que consulten el estado del tráfico antes de iniciar su trayecto o que busquen rutas alternativas si fuera posible, para evitar quedar atrapados en las retenciones que todavía persisten en el entorno de Abanto-Zierbena. La normalidad no regresará por completo a la A-8 hasta que el semirremolque sea finalmente retirado y se proceda a la limpieza profunda de la calzada.