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El primer ministro británico, Keir Starmer, ha anunciado que ha dado orden para el despliegue en el Atlántico Norte y en el Ártico de un grupo de barcos de guerra abanderado por el portaaviones 'Príncipe de Gales', el buque insignia de la Marina británica, como garantía de seguridad de Groenlandia en respuesta a las exigencias del presidente estadounidense, Donald Trump.
Starmer ha hecho este anuncio durante su comparecencia de este sábado en la Conferencia de Seguridad de Múnich, uno de los foros internacionales más importantes del año, en el que ha confirmado su intención de estrechar las relaciones con la Unión Europea, especialmente en seguridad y economía, tras años de inestabilidad por el Brexit, una era de la que Starmer parece haber renegado.
"Ya no somos el país de esos años porque sabemos que, en un mundo peligroso, no hay forma de asumir el control si nos refugiamos en nosotros mismos. Es más, lo entregaríamos, y no voy a permitir que eso suceda: no hay seguridad británica sin Europa, como no hay seguridad europea sin nosotros", ha manifestado.
"Gigante dormido"
El primer ministro británico llegó incluso a describir a Europa como un "gigante dormido" cuyas "enormes capacidades de defensa" acaban por debajo "de la suma de sus partes por la mala planificación y la fragmentación en la planificación de sus adquisiciones industriales".
Starmer también ha confirmado que perseguirá una mayor integración económica con la Unión Europea y una nueva aproximación al mercado único en más sectores.
Partiendo de esta idea, Starmer también reafirmó el compromiso de su país con la OTAN, y recordó las palabras del entonces ministro de Exteriores británico, Ernie Bevin, que describió la formación de la Alianza Atlántica como "una unión espiritual de Occidente".
"Y hemos demostrado nuestra fidelidad a ese ideal, afirmando la soberanía de cada uno, como lo hicimos en Groenlandia, y, fundamentalmente, ayudándonos mutuamente en virtud del Artículo 5, luchamos juntos en Afganistán a un coste terrible para muchos en mi país y en muchos países aliados", ha indicado.
"Por eso, les digo a todos los miembros de la OTAN que nuestro compromiso con el Artículo 5 es tan profundo ahora como siempre, y no tengan ninguna duda de que, si se le solicitara, Reino Unido acudiría hoy en su ayuda", ha zanjado el primer ministro británico.