Rebeca Alfayat, actriz y creadora de contenido natural de Madrid, ha decidido dar un giro radical a su vida instalándose en una pequeña localidad vizcaína de apenas 220 habitantes. Tras una etapa de "mucha saturación" en el epicentro de la industria audiovisual madrileña, Alfayat confiesa en Las mañanas de Onda Vasca que necesitaba reconectar con la naturaleza y con un ritmo de vida más pausado. En esta nueva etapa, la intérprete destaca el contraste cultural y social, señalando que en Euskadi "no se pone tanta energía en la imagen y en tener que estar perfectas" , una presión que sentía de forma constante en su ciudad de origen debido a la dinámica de eventos y exposición pública.
En Euskadi desde hace siete meses, la actriz se encuentra en pleno proceso de integración, lo que incluye su formación en un euskaltegi para aprender euskera, un reto que afronta con entusiasmo a pesar de su dislexia. Alfayat describe su día a día en el norte como una experiencia de aprendizaje constante donde "todo va a otro ritmo y en la calle se respira como más calma". A pesar de los desafíos iniciales de adaptación, asegura sentirse en un momento de acogida muy positivo.
En el ámbito profesional, Alfayat no ha abandonado su carrera artística; al contrario, busca sinergias entre su bagaje madrileño y la efervescente industria cinematográfica vasca. Actualmente trabaja en proyectos de teatro y cine, e incluso planea adaptar obras como 'Félix cumple' para ser representadas en castellano y euskera. Con la mirada puesta en el futuro, Rebeca Alfayat muestra su intención de echar raíces en
Bizkaia, priorizando una calidad de vida que define como sentir que "es domingo todos los días".