La muga entre Gipuzkoa, Nafarroa e Iparralde ha quedado reabierta a primera hora de esta mañana para vehículos pesados, tras tres días de colapso debido a las protestas de los agricultores y ganaderos franceses que desde el viernes mantenían bloqueada la A-63, en ambos sentidos, a la altura de Baiona. Esta madrugada, han abandonado ese bloqueo con lo que se ha retomado la circulación de vehículos entre ambos lados de la frontera.
Sin embargo, con el paso de las horas están aumentando las retenciones en el peaje fronterizo de Biriatu, llegando a alcanzar los 11km de colas que afectan tanto a la AP-8 como a la Nacional 121-A. Son muchos -muchísimos- los camiones que tras ser obligados a parar, en algunos casos durante 3 días, quieren retomar su viaje hacia distintos puntos de Europa cuanto antes. De hecho, desde el viernes se han acumulado cientos de camiones en los arcenes de todas las carreteras del entorno de Biriatu, provocando imágenes nunca vistas y un caos remarcable en la zona. Por ello, las largas colas de esta mañana se sitúan en el carril derecho y son colas de camiones. El resto de vehículos pueden circular libremente por el carril izquierdo, aunque es necesario extremar la circulación.
Se espera que a lo largo de la jornada y una vez que la mayoría de los camiones, obligados a parar durante el fin de semana, vayan pasando hacia Iparralde, la situación se vaya normalizando. Sin embargo, todavía quedan horas muy complicadas en las cercanías de la muga, en sentido Iparralde.