Actualizado hace 6 minutos
El presentador bilbaino Ramón García ha decidido romper su silencio respecto a su vida privada para desmentir las informaciones que le relacionaban sentimentalmente con Gemma Camacho. Los rumores, que cobraron fuerza en los últimos días, apuntaban a que el comunicador habría iniciado una nueva etapa sentimental con la reportera, que forma parte del equipo de su programa diario en la televisión autonómica manchega.
La reacción de Ramón García ha sido contundente. El profesional ha calificado estas noticias como "carentes de fundamento", subrayando que el vínculo que le une a la periodista es estrictamente laboral y de compañerismo. "Tener que aclarar a mi edad con quién voy a los toros en Madrid, cuando ha sido mi compañera de presentación de la Gala de San Isidro, clama al cielo", ha respondido Ramón García en declaraciones a la revista '¡Hola!'.
El motivo del rumor
El motivo por el cual el nombre de Ramón García ha vuelto a copar los titulares de la crónica social reside en una reciente aparición pública. El comunicador de Bilbao fue captado por las cámaras mientras disfrutaba de una tarde de toros en compañía de Gemma Camacho. Las imágenes, que circularon con rapidez por redes sociales, mostraban a ambos en una estampa que muchos interpretaron como la confirmación de algo más que una simple relación de amigos o compañeros. "Está siendo todo bastante desagradable. No tengo nada que decir, te agradezco la llamada", confesaba Ramón García a 'El tiempo justo'.
La reportera también ha aparecido para desmentir mencionados rumores en 'El tiempo justo': "Nos conocemos desde que en febrero presentamos la gala", explicó en el programa de Telecinco. "Para mí se ha convertido en un amigo, pero de ahí a que nos saquen de pareja... Seguiré yendo a los toros con él y seguiré disfrutando con él tomando un vino" ha desmentido.
Una cara reconocible
Ramón García, uno de los rostros más reconocibles de la televisión, inició su carrera en el mundo de la comunicación en la radio local, antes de dar el salto a la pequeña pantalla en los años 80, donde pronto destacó por su cercanía, naturalidad y capacidad para conectar con el público; su gran popularidad llegó en TVE, especialmente como presentador del mítico concurso “Grand Prix del Verano”, que se convirtió en todo un fenómeno familiar durante los años 90, consolidándolo como una figura clave del entretenimiento.