Khadim Seye, más conocido como 'Pepe el Sanluqueño', nació en Senegal y llegó a la Península en 2011 con un visado. Eligió instalarse en Sanlúcar de Barrameda, donde ya residían varios familiares, sin imaginar que acabaría convirtiéndose en uno de los personajes más populares de Andalucía.
A sus 37 años, es uno de los vecinos más queridos de la localidad, donde ha conseguido hacerse un hueco gracias a su simpatía, buen humor y su facilidad para haberse empapado tan bien de esa "gracia" andaluza que tanto caracteriza a la gente del sur.
Su simpatía, su inconfundible acento y su facilidad para conectar con la gente le han dado una enorme popularidad. Tanto es así que los vecinos le dicen que es "más de Sanlúcar que la fuente de la plaza del Cabildo", central de la localidad. Una expresión que resume el cariño que despierta entre quienes le conocen. Además, se ha convertido en un rostro habitual en las redes sociales y ha participado en varios programas de televisión, donde ha conquistado al público con su naturalidad.
Uno de los aspectos que más sorprende de Pepe es su facilidad para los idiomas. Inspirado por el exfutbolista Joaquín Sánchez en su manera de hablar, domina varias lenguas y es capaz de comunicarse incluso en euskera y catalán, algo que suele dejar boquiabiertos a quienes se cruzan con él.
¿Quién es 'Pepe'?
Durante años ha trabajado como vendedor ambulante, primero comercializando discos y, posteriormente, bolsos, cinturones y pulseras. Sin embargo, quienes le conocen coinciden en que es capaz de vender prácticamente cualquier cosa gracias a su cercanía, su sentido del humor y una estrategia que adapta según el lugar donde trabaja. Incluso conoce de memoria las principales hermandades de Sevilla, un detalle que utiliza para conectar con los clientes.
Más allá de las ventas, Pepe siempre ha repetido cuál es su verdadera filosofía de vida: "ser feliz". En una entrevista concedida a El Desmarque llegó a afirmar que "los andaluces son la gente más buena del mundo", una declaración que resume el enorme cariño que siente por la tierra que lo acogió.
Su otra gran pasión es el Real Betis Balompié. Se declara bético hasta la médula y suele repetir una frase que ya se ha convertido en una de sus señas de identidad: "No hay bético tonto". Cada año envía camisetas verdiblancas a su familia en Senegal y mantiene un sueño pendiente: conocer personalmente a los jugadores del Betis.
Salto a la publicidad
Su popularidad también le ha abierto las puertas a campañas publicitarias. El pasado mes de junio protagonizó una acción promocional junto al Xerez CD y el defensa Guillermo Campos.
En el vídeo, difundido por el club en redes sociales, Pepe intenta venderle varias pulseras de las hermandades jerezanas, pero el futbolista solo tiene interés en una: la del Siempre Xerez Deportivo. "Con más arte del mundo, el equipo más grande de Xerez", apostilla el senegalés.
La campaña fue muy aplaudida por los aficionados y volvió a demostrar el enorme tirón mediático del vendedor senegalés.