Vida y estilo

¿Qué supone dejar de estar libre de sarampión?

El virus es muy contagioso, hasta tal punto que una persona puede contagiar incluso a otras dieciocho en su entorno. Cuantas más personas estén inmunizadas, menor propagación habrá
Los efectos del sarampión pueden ser graves tanto en adultos como en niños.
Los efectos del sarampión pueden ser graves tanto en adultos como en niños. / EP

Actualizado hace 9 minutos

Hace unos días amanecíamos con la noticia de que el Estado español, junto a Armenia, Austria, Azerbaiyán, Uzbekistán y Reino Unido, dejaba de ser territorio libre de sarampión, tras detectarse, en el ámbito estatal, 624 casos en dos años. Esta, lejos de ser una noticia más, supone un hecho de gran relevancia si no se revierte esa tendencia.

Si bien los expertos piden no alarmarse ante esta noticia, ya que recuerdan que se debe a una “decisión técnica” por parte de la Organización Mundial de la Salud, que no debe generar alarma porque el riesgo para la población, ampliamente vacunada, es bajo, el aumento de los no vacunados puede hacer que esta tendencia se agrave.

Y es que, tal y como señala la profesora de Microbiología de la EHU y vicepresidenta de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, Miren Basaras, el virus del sarampión es “muy contagioso”, hasta tal punto de que una persona infectada por este virus puede transmitir muy fácilmente al resto de personas que están en su entorno por vía aérea, por esos aerosoles, el virus. “De hecho, se estima que es de los microorganismos más contagiosos que hay en nuestro entorno. Una persona infectada puede transmitir el virus incluso a 18 personas que están en un entorno cercano de una manera fácil”, explica en ese sentido.

Ese es un factor a tener en cuenta. Otro de los factores que se están viendo es que “también influye que, al ser un virus muy contagioso, cuantas más personas estén inmunizadas en el entorno, menos probabilidades tendrá el virus de expandirse”, señala Basaras, al tiempo que recalca que “el virus está entre nosotros, no está muerto, no está eliminado, con lo que si no encuentra personas a las que infectar no podrá infectarlas”. “¿Eso qué quiere decir? Que cuantas más personas estén inmunizadas, en este caso vía vacunación, mejor será”.

Los hongos, otra fuente de preocupación

Cordyceps. Se ha tratado en series y videojuegos. ¿Qué pasaría si un hongo provocara la futura gran pandemia que terminara con la humanidad? A muchos es probable que les venga a la mente 'The last of us', que narra los devastadores efectos de un hongo, el cordyceps, que existe realmente pero no representa una amenaza para los humanos. Sí que tiene la capacidad de parasitar hormigas y otros insectos, convirtiéndolos en una especie de zombis.

Candida. Se están viendo, eso sí, los efectos para la salud de otros. Es el caso de un reciente descubrimiento de la EHU, que pone el foco en el hongo Candida Albicans. El grupo MicrobiomicsEHU ha expuesto el impacto negativo del hongo Candida Albicans al desarrollo celular del melanoma, algo que abre la puerta al uso de terapias antifúngicas complementarias a los tratamientos convencionales para hacer frente al cáncer de piel.

En esta expansión entra en juego además otro factor, la globalización, que ya afectó a la primera gran pandemia de la historia, la peste de Justiniano, que allá por el siglo VI se extendió de Asia a África a través de las redes comerciales y que ahora, en una época en la que cualquier persona puede estar en cualquier parte del mundo en cuestión de horas, puede tener unas consecuencias mucho más devastadoras. “Nos movemos mucho más que en siglos anteriores, viajamos mucho más, tenemos interacción a nivel mundial mucho más, etc.”, señala en ese sentido esta profesora. “Evidentemente, el factor de los microorganismos ya se conoce desde hace muchísimos años. No son entes o seres que están quietos, inertes, etc., sino que son microorganismos que se adaptan, algunos más fácilmente que otros, al ser humano”. Esa adaptación que tienen, esas características que tienen los microorganismos, “facilitan también que se transmita más fácilmente, que produzcan daño más fácilmente o más grave”, resume.

Una de cada mil personas fallece debido al sarampión, tanto en edad infantil como en edad adulta

Miren Basaras - Profesora de Microbiología de la EHU

Pero, ¿a qué se debe que estemos ante un aumento de casos de sarampión? ¿Tienen los movimientos antivacunas algo que ver en todo esto? La respuesta a estas preguntas es múltiple y más compleja. “La guerra de Ucrania en su fase de Crimea y en la actual ha hecho muchísimo más daño a la eliminación del sarampión que el movimiento antivacunas”, adelanta Adrian Aginagalde, epidemiólogo y coordinador de la Sección de Salud Pública de la Academia de Ciencias Médicas, que afirma que “se ha roto la cobertura, cohortes enteras no han podido ser vacunadas, y eso es muchísimo más grave que el tradicional movimiento antivacunas iniciado en los 90”.

Él mismo reconoce que está bien que se hable del movimiento antivacunas, “pero antes tenemos que hablar de crisis humanitarias”. “Gaza ha demostrado que las crisis humanitarias son capaces de hacer resurgir lo que había desaparecido. Polio se detectó en Gaza”.

Donde sí se está dando una amplia presencia del movimiento antivacunas es en el caso de Estados Unidos. “Si se retrasa la vacunación, que es lo que está haciendo EE.UU., abrimos la ventana de oportunidad”, señala, al tiempo que destaca que “ahí sí que hay un fuerte retroceso” y que existen grandes colectivos que “pueden sostener la transmisión” del virus.

Movimientos

En el caso concreto del sarampión, Basaras siente que uno de los factores en esta expansión es ese movimiento “importante y cada vez más” de no vacunarse, especialmente frente a la triple vírica. “En países como Reino Unido, Francia o Italia, los casos han ido aumentando”, explica, recordando además que la vacuna se administra en dos dosis, la primera al año de vida y la segunda a los cuatro años o más.

Advierte además de que “las coberturas de la segunda dosis bajan por debajo del 95%”, cuando “para frenar un virus tan contagioso se necesitan coberturas superiores al 95%”.

Y, volviendo a la globalización, recuerda que también hay población procedente de otros países. “El virus no respeta fronteras”, insiste, y subraya que “no basta con hacer las cosas bien en Euskadi”, ya que muchos de los casos proceden de Reino Unido u otros países europeos.

Vacunas Pero, ¿qué sucede si los niños contraen el sarampión entre la primera y la segunda dosis? “Se recomienda una dosis de recuerdo o refuerzo”, señala Basaras, quien recuerda que la vacunación no es solo infantil y que los adultos no inmunizados pueden vacunarse en cualquier momento.

Finalmente, subraya la gravedad de la enfermedad. “El sarampión puede causar neumonías, encefalitis e incluso la muerte”. “Se estima que una de cada mil personas fallece por sarampión, tanto niños como adultos”. “No es una enfermedad banal”, concluye.

2026-02-07T08:32:00+01:00
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