Verdadero o Falso

¿Qué hay de cierto en que la candidata de Podemos Aragón propone llamar 'Zaragaza' a Zaragoza?

Se viraliza en redes sociales el supuesto interés de María Goikoetxea en cambiar el nombre de la capital en homenaje a Palestina
Un tuit que comparte la información falsa.

En el cruce entre política, redes sociales y desinformación es fácil que surjan supuestas noticias que se toman como ciertas y que se distribuyen como si fueran relevantes y estuvieran comprobadas. Fue exactamente lo que ocurrió hace unos días en la campaña electoral de Aragón, donde una publicación jocosa en una cuenta parodia terminó dando lugar a una ola de desinformación que situó a la candidata de Podemos-Alianza Verde, María Goikoetxea, en el centro de una polémica inexistente: supuestamente proponía cambiar el nombre de Zaragoza por “Zaragaza”.

La imagen, acompañada de un titular llamativo, se propagó con rapidez en plataformas como X, Instagram y Facebook, generando reacciones de todo tipo. Había quien la compartía indignado, quien sostenía que era una expresión de solidaridad con el pueblo palestino y quien directamente interpretaba el supuesto gesto como una afrenta cultural. El problema es que ninguna de esas afirmaciones era real: la candidata nunca hizo tal propuesta.

¿Qué pasó realmente?

Según Efe Verifica, el origen del bulo fue una cuenta parodia claramente identificada como tal en su propia descripción, que imitaba el formato de la de Canal Red, el medio dirigido por el impulsor de Podemos, Pablo Iglesias. Esa cuenta publicó una imagen de Goikoetxea con un texto que atribuía falsamente a la candidata la idea de renombrar Zaragoza como “Zaragaza”. No hay declaraciones oficiales, entrevistas ni referencias en las redes de la propia política o de su partido que respalden nada parecido.

A pesar de ello, muchos usuarios, especialmente afines a la derecha y extrema derecha, compartieron el contenido como si fuera cierto, sin comprobar ni el origen ni la veracidad de la información. O sabiendo que era falso pero con intención de intoxicar. Esta difusión masiva de un contenido satírico como si fuera un hecho demostrable pone de relieve cómo la desinformación política se cuela en pleno proceso electoral autonómico y altera percepciones sobre candidaturas y propuestas que, en realidad, no existen.

Campaña electoral

La difusión de este bulo se produce en una campaña aragonesa especialmente tensa (las elecciones son este domingo, día 8), marcada por una polarización creciente y por estrategias agresivas en redes sociales.

Este episodio pone sobre la mesa algo que muchos expertos llevan años advirtiendo: la difícil convivencia entre humor digital y política seria. Una cuenta parodia puede parecer inofensiva, y muchas de ellas lo son, pero cuando su contenido se descontextualiza y se presenta como una afirmación verdadera, los efectos pueden ser dañinos para la confianza del electorado y la calidad del debate público.

05/02/2026