Actualizado hace 9 minutos
La duda es cada vez más habitual en los hogares: ¿consume menos electricidad el horno tradicional o la air fryer? Con el aumento del precio de la energía y la popularización de la freidora de aire, muchos consumidores buscan reducir su factura eléctrica. La respuesta depende del tipo de uso, pero en términos generales, la air fryer suele gastar menos electricidad que un horno convencional, especialmente en preparaciones pequeñas y tiempos cortos.
La primera diferencia clave
El consumo eléctrico de un electrodoméstico depende, en primer lugar, de su potencia. Un horno eléctrico convencional suele tener una potencia que oscila entre los 2.000 y 3.000 vatios (W). En cambio, una air fryer doméstica suele situarse entre los 1.200 y 1.800 W.
Esto significa que, a máxima potencia, el horno puede consumir casi el doble que una freidora de aire. Sin embargo, el gasto real no depende solo de la potencia, sino también del tiempo de uso y de la eficiencia térmica.
Tiempo de cocción y precalentamiento
Uno de los factores que más influye en el gasto eléctrico es el tiempo que el aparato permanece encendido. El horno tradicional necesita normalmente precalentamiento, lo que añade entre 10 y 15 minutos adicionales antes de empezar a cocinar. Además, al tener una cavidad más grande, tarda más en alcanzar y mantener la temperatura.
La air fryer, en cambio, tiene un compartimento mucho más pequeño y concentra el calor mediante circulación de aire caliente a alta velocidad. Esto reduce o elimina la necesidad de precalentar y acorta los tiempos de cocción. Un alimento que puede tardar 25 minutos en el horno puede estar listo en 15 o 18 minutos en una freidora de aire.
Salter freidora de aire
El horno está diseñado para cocinar grandes cantidades de comida a la vez. Si se preparan varias bandejas o platos familiares, su uso puede resultar más eficiente que encender varias veces una air fryer pequeña. Sin embargo, para raciones individuales o recetas rápidas, la freidora de aire resulta más eficiente energéticamente.
Consumo estimado
Si tomamos como referencia un horno de 2.500 W funcionando durante una hora, el consumo sería de 2,5 kWh. Una air fryer de 1.500 W funcionando durante 20 minutos consumiría aproximadamente 0,5 kWh. Aunque los valores varían según modelo y tarifa eléctrica, la diferencia puede ser notable en el uso diario.
En una comparativa directa para preparaciones cortas, la air fryer puede consumir entre un 30% y un 60% menos electricidad que un horno convencional. El horno sigue siendo más adecuado para recetas de gran volumen, repostería elaborada o preparaciones que requieren calor uniforme durante mucho tiempo.