Política

Puigdemont prepara su regreso y descarta ejercer como jefe de la oposición en el Parlament

El expresidente catalán asegura que el retorno "ya se debe preparar" tras el aval del Constitucional a la Ley de Amnistía y afirma que rechazó un indulto porque solo aceptaría una amnistía
Carles Puigdemont interviene en un acto de bienvenida organizado por entidades independentistas en el paseo Lluís Companys, a 8 de agosto de 2024, en Barcelona. / EP

El expresidente de la Generalitat y líder de Junts, Carles Puigdemont, ha asegurado que prepara su regreso y ha descartado la posibilidad de ejercer el puesto de jefe de la oposición en el Parlament.

"No podría ejercer como tal, pero por otra parte, aunque pudiera, me parece que quien ha sido presidente de la Generalitat y ha ocupado la presidencia, que es una institución, no es correcto que vaya después a controlar al presidente, sea quien sea", ha destacado en una entrevista en La2 Cat recogida por Europa Press.

También ha manifestado que se está llegando a un punto irreversible tras el aval del Tribunal Constitucional (TC) a la Ley de Amnistía: "Es irreversible y, por lo tanto, deberán acabar firmando la rendición. Y es verdad que ahora mi cabeza ha empezado a pensar que, efectivamente, el retorno ya se debe preparar. Así como he dedicado mucho tiempo a preparar mi exilio, si era necesario crónico, ahora estoy preparando mi retorno".

Tras explicar sus primeras noches en Bélgica, ha concretado que no quiso escapar ni esconderse porque se acabó instalando en el corazón de Europa, y que si hubiera querido pasar desapercibido o procurar por su situación personal hubiera escogido vivir "en un país que no tuviera tratado de extradición con España".

Carles Puigdemont, en una imagen de archivo. EP

"Pero me expuse a ser extraditado, y además no he pasado desapercibido porque mi función era sacudir la opinión pública, internacionalizar el conflicto y trabajar desde el corazón de Europa para explicar qué problema hay entre Catalunya y España y buscar también solución políticas", ha apuntado.

Sobre la amnistía, tras admitir que ha llegado a pensar que no se la aplicarían nunca en su caso porque, a su juicio, nadie quería su regreso, ha concretado que aún no lo han hecho: "Y no se puede descartar nunca que actúe como han actuado toda la vida, al margen de toda lógica jurídica", ha añadido.

Rechaza un indulto

Ha explicado que, antes de que los votos de Junts fuera decisivos tras las generales de 2023, recibió la visita discreta de un político del PSOE --cuyo nombre no ha querido desvelar-- que le ofreció "un trato similar a los indultos" que rechazó: le dijo que sólo aceptaría una amnistía y que, si no era así, estaba dispuesto a quedarse toda la vida en Bélgica.

Según Puigdemont, el político socialista cerró la puerta a la posibilidad de cualquier amnistía, algo que cambió cuando los socialistas necesitaron el apoyo de su formación para la investidura de Pedro Sánchez, ha aclarado.

Al preguntársele si hubiera hecho lo mismo tras el 1-O de 2017 si hubiera sabido que estaría 9 años fuera, ha destacado que cuando lo decidió sabía que entraba en un terreno de incertidumbre y que podría no regresar nunca: "Estaba dispuesto a quedarme toda la vida aquí a cambio de proteger la institución".

"Me mentalicé porque sabía que sería duro y que si no me preparaba psicológicamente no lo podría resistir. Yo lucharía por volver, era mi objetivo principal", ha manifestado Puigdemont, que estaba convencido de que el paso por prisión podía ser relativamente corto pero que su situación, pese a que podía alargarse, acabaría siendo insostenible para el Estado por la presión que podían ejercer en Europa.

"No fui nunca en ningún maletero"

Aunque no ha pasado miedo pero sí respeto, ha detallado que la noche del 29 de octubre de 2017 salió de Girona sentado en un coche en dirección a Bélgica, indicando que hay imágenes que lo demostrarán, vestido con americana y corbata y con una bolsa de mano con lo imprescindible: "No fui nunca en ningún maletero", tampoco cuando regresó el 8 de agosto de hace dos años a Catalunya y volvió a irse a Waterloo.

En agosto de 2024, ha concretado que él quería entrar en el Parlament pero era consciente de que, si lo intentaba, lo hubieran detenido antes de poder acceder y hablar en la Cámara catalana, y ha sacado pecho del "coraje" que supuso lo ocurrido.

Además de precisar que dos personas voluntarias le ayudan en las tareas de seguridad desde el primer día que viajó a Bruselas, ha dado por hecho de que su vuelta a Catalunya puede suponer más riesgos en este ámbito a nivel personal, "y puede que un día tenga que ir a Madrid", ha especificado.

También ha manifestado que nunca ha querido protagonizar la "gamberrada" de volver y que, pese a sentirse perseguido y vigilado, un día hizo que una persona condujera su coche belga hasta su casa en Sant Julià de Ramis (Girona), sin él, y nadie lo paró en la frontera al entrar y salir de nuevo.

Sobre si se arrepiente de algo, ha asegurado que no aunque "a lo mejor hubiera hecho cosas diferentes" y, cuando se le ha preguntado si lo volvería a hacer, ha respondido que lo está volviendo a hacer y que nunca ha dejado de hacerlo.

"No puedo parar. Nadie me obligó a coger este trabajo. Lo hice asumiendo todas las consecuencias y debo corresponder a esto. Y ahora tengo una responsabilidad por lo que representa la institución de la presidencia de la Generalitat y en relación a un proceso que, para mi, es parte de mi vida desde que tengo uso de razón, que es el proceso de independencia de Catalunya", ha expuesto.

Más allá de las consecuencias familiares que ha tenido vivir 9 años fuera, como la muerte de sus padres y no poder asistir al entierro, ha detallado que lo primero que hará, una vez resuelto el tema institucional, será ir al cementerio de Amer (Girona) a visitar sus tumbas, y luego ir a su casa.

Sí ha dejado claro que no echa de menos el Parlamento Europeo (PE) y menos aún los viajes a Estrasburgo, ha desvelado que de las muchas visitas que ha recibido una de las que le sorprendió fue la del expresidente del FC Barcelona Joan Gaspart, al que le ha agradecido el apoyo recibido. También ha explicado que en Bélgica tuvo que sacarse de nuevo el carné de conducir, que el único sueldo que recibe es el sueldo raso como diputado de Junts del Parlament y que el alquiler de la casa de Waterloo se paga con dinero de donaciones: "No la paga ni directa ni indirectamente ni un euro público", ha especificado.

16/10/2026