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El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha reconocido que Adif cometió el error de no informar inmediatamente a la Justicia tras retirar material cercano al accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba).
Durante su intervención en los Desayunos del Ateneo en Madrid, el ministro defendió que este fue el único error que cometió el gestor público de la infraestructura ferroviaria en relación con la polémica suscitada por la retirada de material.
"El error fue no comunicar inmediatamente que se realizó ese acopio de material, pero no existe ningún elemento que permita deducir que se han sustraído pruebas al margen de la Justicia", justificó Puente, rechazando las acusaciones de ocultación de pruebas basadas en un resumen de la Guardia Civil.
Actuación de la CIAF y la Guardia Civil
Puente explicó que la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) se retiró del lugar del accidente el 21 de enero, tres días después, al constatar que no tenía más que hacer, y así se lo comunicó a Adif, que proporcionaba las pruebas y el material cuando se solicitaba.
La Guardia Civil actuó de manera similar el 22 de enero, comunicando que no tenía más pruebas que retirar. Esto motivó que Adif acopiara el material que iba a ser desechado, situado a más de 100 metros del lugar del accidente en el más cercano y a más de 300 en el más lejano.
"Adif hizo acopio de las pruebas que tanto la Guardia Civil como la CIAF descartaron, ya que tiene la obligación legal de hacer su propio informe. Lo hizo para comparar otras soldaduras no involucradas en el accidente, que fueron documentadas y custodiadas", añadió Puente.
Sobre las pruebas realizadas, se llevaron a cabo diagnósticos de dureza para verificar que el material cumplía con la normativa exigida.
Causas del accidente y márgenes de seguridad
En cuanto a las causas del accidente, el ministro llamó a la cautela, señalando un posible defecto de soldadura, pero recordó que en España se registran hasta 100 roturas de carril al año, y en Europa hasta 3.000, generalmente sin consecuencias graves.
Puente sugirió que una posible respuesta sería elevar los márgenes de seguridad, dado que se detectaron ciertas anomalías, aunque muy por debajo de los límites normativos que activarían una respuesta. No obstante, advirtió que aumentar estos márgenes implicaría revisiones constantes de la red, incrementando el gasto y afectando la operativa ferroviaria.