Tras un año de reflexiones y reuniones con los agentes implicados, el gabinete de Pradales está a punto de aterrizar uno de los principales objetivos de la legislatura. Antes de que termine el año, el Gobierno Vasco presentará su Plan de Seguridad Integral 2026-2030, una cuestión que ha generado expectativa prácticamente desde la proclamación de Imanol Pradales como candidato a lehendakari en vista del protagonismo que ha concedido a esta cuestión. Desde el momento de su proclamación como candidato, introdujo en su discurso el debate de la inseguridad en determinados barrios de los entornos urbanos o la proliferación de las navajas y, ya como lehendakari, y con una visión más amplia y general, ha lanzado de manera recurrente como mensaje que Euskadi debe estar preparada ante los imprevistos porque el mundo ha sufrido varias crisis que han puesto en evidencia su vulnerabilidad, como ocurrió con la pandemia del coronavirus, la escasez de suministro energético y de materias primas en el contexto bélico internacional, el apagón, los ciberataques contra las instituciones y el robo de datos de los clientes de distintas empresas, o las olas de calor que son cada vez más frecuentes, un panorama que exige redactar un plan integral que aborde todas las amenazas y anticipe una respuesta.
En los últimos días, han confluido dos hitos clave que permiten entrar en la fase resolutiva de esta reflexión: se ha celebrado la última reunión comarcal del Basque Segurtasun Foroa, que ha recogido aportaciones en 33 encuentros por toda la comunidad autónoma y organizará como broche final un curso de verano los días 16 y 17 de julio en el Palacio Miramar de Donostia; y este lunes ha tenido lugar un simulacro a gran escala de atentado híbrido (físico y cibernético) contra una empresa gasística. En concreto, el simulacro se realizó en las instalaciones que Enagás tiene en la carretera Bakio-Bermeo, una experiencia que fue supervisada por el propio lehendakari y el consejero Bingen Zupiria y que servirá para nutrir el citado plan desde una perspectiva muy específica, como es el caso de la colaboración con empresas privadas. En paralelo, se espera que en julio tenga lugar la Junta de Seguridad con el Gobierno español para rematar los acuerdos alcanzados entre Pradales y Sánchez para la prohibición total del porte de navajas en las calles, y para abordar la reiteración delictiva y la participación de la Ertzaintza en los informes policiales de expulsión, entre otras cuestiones.
Simulacro de respuesta a un ataque contra Enagás
El macrosimulacro de atentado contra Enagás consistió en un ejercicio full scale, el nombre que reciben en la jerga policial las recreaciones que permiten replicar el escenario completo con detenciones y posibles víctimas. Se representó un ataque contra la empresa gasística, simulando que en los días previos se había detectado el vuelo no autorizado de un dron, la presencia de un vehículo sospechoso en las inmediaciones, y un comportamiento fuera de lo normal en los servidores digitales de la compañía. Se trataba de ensayar la respuesta a un ataque híbrido, por medios físicos y digitales, y en el ejercicio se movilizaron unidades aéreas, lanchas, la unidad canina, un robot para tomar posesión del dron de manera segura por si incluyera algún explosivo, las unidades de inteligencia y policía judicial... Estuvo presente la directora general de infraestructuras de Enagás, Rosa Nieto.
Ertzainas en el simulacro, en el momento de la captura de los sospechosos
Pradales quiere prevenir "sin caer en el alarmismo, pero tomando conciencia"
El lehendakari explicó que la utilidad de ejercicios como este es prepararse porque, en situaciones como la simulada, "todo tiene que funcionar como un reloj". "No podemos caer en el alarmismo, pero sí tomar conciencia de que nos tenemos que preparar como país", dijo. Se refería a la concatenación de crisis como la pandemia, la escasez de suministros energéticos o el apagón, unas crisis que han puesto en evidencia la sensación de fragilidad de la sociedad y la necesidad de trabajar en la seguridad "integral". No es la primera vez que Pradales realiza una reflexión en torno a este concepto, y ya ha redactado varios artículos con motivo del apagón o de las crisis de suministros para apostar por la soberanía de Europa y de Euskadi, con el objetivo de no depender de terceros y tener una red de seguridad y de suministros fuerte. Cada vez que ha defendido esta idea, Pradales lo ha hecho desde una perspectiva amplia, integral, y no puramente de rearme militar o con una concepción clásica de la seguridad. Se trataría de ampliar el foco para responder con acierto cuando surjan emergencias de este calado, para garantizar los suministros de todo tipo (sanitarios, alimentarios o energéticos) y para afrontar las amenazas digitales. En todo este tiempo, el lehendakari ha evitado lanzar las campanas al vuelo con promesas de vulnerabilidad cero, pero sí ha solicitado un ejercicio de previsión visto lo visto.
En el simulacro, Pradales destacó, sobre todo, que "muchos ataques tienen un componente híbrido, con drones e inteligencia artificial", es decir, la amenaza puede llegar al mismo tiempo por medios físicos y también a través de la ciberdelincuencia. En estos casos, los puntos más codiciados para cometer el delito serían las infraestructuras críticas, como las energéticas, por el potencial desestabilizador que tiene un ataque de esas características para un país que necesita funcionar con esos suministros. Pradales puso en valor la búsqueda de respuestas "compartidas" con la sociedad. De hecho, el simulacro se ha llevado a cabo con una empresa privada que se dedica, precisamente, al transporte de gas. Forma parte, por tanto, de las infraestructuras clave para garantizar los suministros. Las "enseñanzas" de este simulacro se van a incorporar al Plan de Seguridad. "Estamos trabajando para presentarlo antes de que acabe este año", explicó.
Las preocupaciones del foro de seguridad, encabezadas por la inseguridad ciudadana
El plan se nutrirá también de las reflexiones del Basque Segurtasun Foroa. El foro se puso en marcha en julio de 2025. El lehendakari decidió dar entonces un impulso al debate y convertirlo en uno de los ejes de los siguientes doce meses, que ahora concluyen. El Gobierno Vasco venía de cerrar el pacto de salud, que era prioritario y era el primer cometido que se impuso Pradales en campaña y, una vez encarrilado, decidió que era el momento de dar una visibilidad mayor a la seguridad, que estaba escalando en la lista de preocupaciones de la ciudadanía en las encuestas y, a no ser que se articulara una respuesta de las instituciones, corría el riesgo de alimentar a la extrema derecha y los liderazgos autoritarios.
El foro ha mantenido 33 encuentros con instituciones, policías, empresas y representantes de la justicia y de la sociedad y, según el recuento del Ejecutivo, la inseguridad ciudadana ha sido la cuestión más mencionada por los asistentes a los encuentros, con un 37%, seguida por la "crisis de valores" y más cuestiones como las drogas, la violencia machista, la ciberdelincuencia y el clima extremo, entre otros asuntos. Una vez pasado el verano y con todas las aportaciones, el Gobierno Vasco podrá trabajar en la presentación del Plan de Seguridad para ponerlo sobre la mesa antes de que termine el año, como confirman las fuentes consultadas. Para afrontar los desafíos, el departamento puso en marcha un Plan de Empleo con el que alcanzará el tope de 8.000 ertzainas en el año 2030.