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El lehendakari, Imanol Pradales, ha aprovechado la conmemoración del 89º aniversario del bombardeo de Gernika que se celebra este domingo para lanzar un contundente alegato en favor de la paz y la democracia, instando a la comunidad internacional a forjar un "nuevo contrato social global" basado en los derechos humanos. A través de un artículo de opinión, titulado La razón de la fuerza frente a la fuerza de la razón, el lehendakari apela a la memoria histórica y a la responsabilidad política contemporánea y donde contrapone “la razón de la fuerza” frente a “la fuerza de la razón”. Su reflexión parte de dos frases separadas por casi nueve décadas: la amenaza del general Emilio Mola antes del bombardeo de Gernika y unas recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia Irán. Ambas, según subraya, comparten un mismo trasfondo: el uso del poder destructivo como herramienta de intimidación.
El texto sitúa el eje emocional en el recuerdo del bombardeo de Gernika, del que este domingo se cumplen 89 años, a través de un relato personal que reconstruye la huida de una pareja durante la Guerra Civil. La imagen de la villa ardiendo bajo los ataques de la aviación nazi y fascista sirve como símbolo de las consecuencias extremas de la guerra sobre la población civil.
A partir de ese episodio, Pradales amplía el foco hacia los conflictos actuales en distintos puntos del planeta como Ucrania, Irán, Líbano, Palestina, Sudán, Yemen o el Congo, estableciendo un paralelismo entre el pasado y el presente. El lehendakari advierte de que las crisis humanitarias, los desplazamientos forzados y la vulneración de derechos humanos siguen repitiéndose hoy, evidenciando que la historia puede volver a reproducirse si no se actúa con firmeza.
90 aniversario del primer Gobierno Vasco
En clave institucional, el lehendakari recuerda la reciente declaración aprobada en el hotel Carlton de Bilbao con motivo del 90 aniversario del primer Gobierno Vasco, presidido por José Antonio Aguirre. Destaca de aquel ejecutivo su afán por garantizar la seguridad de la ciudadanía y preservar los derechos humanos incluso en un contexto bélico, reivindicando ese legado como guía para el presente.
Pradales defiende asimismo el papel de Europa como garante de un orden internacional basado en normas, derechos humanos y multilateralismo, frente a lo que denomina riesgos de un mundo “neoimperial” dominado por la lógica de bloques y la imposición de la fuerza.
En ese sentido, recupera una advertencia reciente del secretario general de la ONU, alineada con la idea central del artículo: la necesidad de que el derecho prevalezca sobre la fuerza. Para el lehendakari, el futuro de Europa —y de sus valores fundacionales— depende de mantener esa brújula moral en un contexto global marcado por la incertidumbre.
El artículo concluye con un llamamiento a reafirmar el compromiso con la paz, la democracia y la justicia social, presentados como pilares imprescindibles para evitar “el retorno a las épocas más oscuras de la humanidad” y seguir construyendo una Europa basada en la convivencia y la dignidad humana.