Actualizado hace 3 minutos
PNV y PSE-EE han ofrecido a la oposición negociar los Presupuestos vascos para incorporar mejoras, pese a contar con mayoría absoluta para aprobarlos. EH Bildu y Sumar cuestionan que las cuentas crezcan por encima de la inflación, mientras el PP reclama un cambio en la gestión de los recursos públicos.
En un debate en Radio Euskadi, la parlamentaria jeltzale Ainara Zelaia ha defendido que las partidas buscan reforzar los servicios públicos y el bienestar de la ciudadanía. Ha recordado que el consejero de Hacienda, Noël d’Anjou, abrirá una ronda de contactos y ha pedido que las propuestas de gasto concreten de dónde saldrían los fondos.
El socialista Ekain Rico ha destacado el incremento del 7,6% de las cuentas, sin fondos europeos, y ha defendido recurrir a la deuda para sostener los servicios públicos. También ha reprochado a EH Bildu que busque "excusas" para no acordar: "Tendemos la mano para ver si quieren incorporar cosas, no para que hagan una enmienda a la totalidad".
La oposición reclama más ambición
El representante de EH Bildu, Gorka Ortiz de Guinea, ha cuestionado la voluntad negociadora del Ejecutivo. Según sus cálculos, el presupuesto ordinario aumenta un 1,8%, por debajo de una inflación del 5%, mientras que vivienda pasa de 502,2 a 504 millones, un 0,37% más. Por ello, ha reclamado una reforma fiscal "seria" que permita afrontar las necesidades futuras.
Desde Sumar, Jon Hernández ha coincidido en que el incremento es insuficiente ante el encarecimiento de la vida. Ha calificado las cuentas de "conservadoras" y ha pedido recaudar más y de forma más justa, especialmente de quienes obtienen mayores beneficios, para reforzar los servicios públicos y la vivienda.
La parlamentaria del PP Muriel Larrea ha sostenido que disponer de más dinero no garantiza mejores resultados. Ha señalado las listas de espera de Osakidetza, los resultados educativos y la falta de vivienda, y ha exigido que el aumento del gasto se traduzca en una mejora de la calidad de vida. El Gobierno Vasco prevé aprobar las cuentas en el pleno del Parlamento del 21 de diciembre, gracias a la mayoría que suman jeltzales y socialistas.